Seis cosas que las casas elegantes nunca tienen en la entrada (y cómo solucionarlo)

Seis cosas que las casas elegantes nunca tienen en la entrada (y cómo solucionarlo)

La entrada de tu casa es tu carta de presentación, ese primer impacto que reciben tanto tú al volver a casa como tus invitados. Un espacio desordenado o mal iluminado puede arruinar instantáneamente la sensación de bienvenida. He notado que muchos pasan por alto esta área crucial y, francamente, eso puede restarle mucho a la elegancia general de tu hogar. Aquí te revelo seis errores comunes que las casas verdaderamente elegantes evitan a toda costa.

1. La iluminación adecuada marca la diferencia

Piénsalo: una luz cruda y azulada en la entrada es lo último que quieres ver después de un largo día. La iluminación correcta crea ambiente y calidez. Evita las lámparas de techo que proyectan una luz demasiado fría o directa.

El secreto está en la calidez y en crear capas de luz. Busca lámparas de mesa con pantallas que difuminen la luz y, si es posible, un aplique de pared o incluso una guirnalda sutil para dar ese toque acogedor.

2. Alfombras que son un peligro

Una alfombra en la entrada puede ser un detalle fantástico, añadiendo color y textura, pero ¡cuidado con la que eliges! Las alfombras que se mueven fácilmente o cuyos bordes se enrollan son, además de antiestéticas, un peligro para tropezar.

  • Evita las que se ensucian con facilidad y son difíciles de limpiar.
  • Asegúrate de que la alfombra quede bien fija al suelo. Nada de puntas levantadas

3. Olvídate de los muebles gigantes

Es tentador querer tener una consola imponente o un mueco grande recibiéndote. Sin embargo, los muebles excesivamente grandes en la entrada pueden hacer que el espacio se sienta abarrotado y pesado. Además, obstruir el paso es un rotundo NO.

La clave es la funcionalidad y la fluidez. Un mueble estrecho y bien proporcionado es mucho más elegante y práctico.

4. El caos de deportes y zapatos

La entrada es, para muchos, el «vertedero» temporal de objetos de uso diario. Zapatillas de deporte, bolsos, abrigos… si no tienes un lugar específico para cada cosa, la entrada se convierte en un caos visual.

Mi truco: Invierte en cestas bonitas o bancos con almacenamiento oculto. Así, mantienes todo a mano pero fuera de la vista, creando una sensación de orden inmediato.

5. Muebles a la vista: ¿sí o no?

Los estantes abiertos o las perchas a la vista pueden ser prácticos, pero también pueden generar una sensación de desorden si no se gestionan con cuidado. Ver toda la ropa o zapatos acumulados le resta puntos a la elegancia.

Busca un equilibrio. Quizás una consola con cajones para guardar objetos pequeños y una percha discreta para las prendas de uso diario. El orden no significa ocultar todo, sino presentarlo de forma armoniosa.

6. La zona de reciclaje, fuera de la vista

Es común que las cajas de cartón o las bolsas de basura esperando su turno acaben en la entrada. Esto es un gran «anti-elegante». Si no dispones de un lugar específico para la gestión de residuos, busca soluciones.

Solución práctica: Destina un rincón en un armario, el garaje o incluso la despensa para esta tarea. Con un poco de organización, mantendrás la entrada impoluta.

¿Te identificas con alguno de estos puntos? ¡Cuéntame en los comentarios cuál es tu mayor desafío al decorar la entrada de tu casa!

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