De Islandia a tu plato: el secreto de la calidad de la caballa y el arenque

De Islandia a tu plato: el secreto de la calidad de la caballa y el arenque

¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen exactamente la caballa y el arenque que compras habitualmente? La verdad es que la calidad de este pescado tan consumido puede variar enormemente, y no siempre se debe a la marca o al precio. Si quieres dejar de gastar dinero en productos que no valen la pena y asegurarte de llevar a casa solo lo mejor, presta atención a lo que te revela la propia autoridad de protección al consumidor de Ucrania.

¿De dónde viene el pescado que llega a nuestras tiendas?

La próxima vez queChoose la caballa o el arenque, piense en su viaje. Según cifras recientes (septiembre 2025 – enero 2026), Ucrania importó una cantidad considerable de estos pescados. La mayor parte del arenque provino de Islandia (más de 17 mil toneladas), seguida de Noruega y Escocia. La caballa siguió un patrón similar, con Islandia y Noruega liderando las importaciones.

Más allá de la etiqueta de origen

Muchos creen que la procedencia garantiza la calidad, pero según la Dirección Estatal de Seguridad Alimentaria y Protección al Consumidor de Ucrania, esto no es del todo cierto. La clave reside en que los actores del mercado cumplan con las normativas. Es decir, no importa tanto de dónde venga el pescado, sino cómo se ha manejado desde su captura hasta tu cocina.

Factores que realmente definen la calidad

La calidad del arenque y la caballa que llega a tu mesa depende de una cadena de procesos. Aquí te detallo los más importantes:

  • La temporada y las condiciones de pesca.
  • El procesamiento inicial justo después de la captura.
  • El estricto control de temperatura durante la congelación.
  • Las condiciones adecuadas de almacenamiento y transporte.
  • El cumplimiento de normativas higiénicas por parte de los vendedores.

Estos factores son cruciales, incluso más que el país de origen. Por eso, no debes dejar pasar por alto las señales de alerta.

Señales de alerta: cómo detectar pescado de mala calidad

Nadie quiere llevarse a casa un producto en mal estado. La normativa es clara: está prohibida la venta de pescado que no tenga un aspecto comercialmente aceptable. Presta atención a estos detalles la próxima vez que compres:

  • Olor desagradable: Un olor agrio o rancio es una señal clara de deterioro.
  • Aspecto turbio: Los ojos nublados, las escamas opacas y una mucosidad turbia indican que algo anda mal.
  • Textura blanda: El pescado fresco debe tener una consistencia firme. Si está aguado o se deshace, desconfía.
  • Daños externos: Busca moretones, manchas, branquias enrojecidas o vientres hinchados.

Es importante recordar que la venta de pescado en lugares no autorizados o «espontáneos» es ilegal y, por supuesto, riesgosa. Siempre verifica que el producto cuente con la información obligatoria.

Un consejo práctico para tu próxima compra:

Cuando compres pescado congelado, fíjate en el embalaje. Debe estar intacto, sin signos de descongelación y recongelación (como cristales de hielo excesivos). Idealmente, el pescado debe estar congelado en bloque y sin excesiva escarcha que oculte el producto real.

¿Te habías detenido a pensar en todos estos detalles al comprar pescado? Comparte tu experiencia en los comentarios.

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