¿Eres de los que no empiezan el día sin su dosis de café? Si además acompañas esta rutina mañanera con tus vitaminas habituales, hay una noticia que debes leer sí o sí. Nutricionistas de renombre alertan sobre una práctica común que podría ser un grave error, mermando la efectividad de tus suplementos y, peor aún, perjudicando tu salud. A continuación, te desvelamos qué vitaminas evitar y por qué este hábito podría estar saboteando tus esfuerzos por estar sano.
El café: Más que una simple bebida
Sabemos que el café es el combustible de muchos para arrancar el día. Su aroma, su sabor y ese empujoncito de energía son irresistibles. Sin embargo, detrás de esa taza humeante se esconden compuestos químicos que, si no se manejan con cuidado, pueden interferir significativamente con la absorción de nutrientes esenciales.
La nutricionista Sonya Angelone lo explica claramente: «El café contiene diversas sustancias químicas que pueden alterar la absorción de nutrientes. Aunque algunas de estas sustancias tienen beneficios antioxidantes, también pueden unirse a ciertas vitaminas y minerales, disminuyendo su absorción».
¿Por qué esto es crucial para ti?
Para quienes toman suplementos y vitaminas para corregir una deficiencia específica, incluso los pequeños impactos en la absorción pueden marcar una gran diferencia. Si buscas optimizar tu bienestar, entender esta interacción es fundamental.
Las vitaminas bajo la lupa del café
No todas las vitaminas reaccionan igual ante una taza de café. Aquí te presentamos aquellas para las que deberías mantener una distancia prudencial:
1. Hierro: El gran afectado
El café esconde en su composición taninos, compuestos que tienen una afinidad especial por el hierro. Se unen a él, formando un complejo que dificulta enormemente su paso al torrente sanguíneo. «Esto puede inhibir significativamente la absorción del hierro», advierte la nutricionista Lisa Moskovitz.
Este efecto es especialmente preocupante para:
- Personas vegetarianas o veganas, cuya ingesta de hierro proviene principalmente de fuentes vegetales, menos biodisponibles.
- Individuos con niveles bajos de hierro o anemia, para quienes cada miligramo absorbido cuenta.
2. Vitamina D: Más allá de la absorción
Aunque el café no bloquea directamente la absorción de la Vitamina D, sí interfiere en la forma en que nuestro cuerpo aprovecha al máximo sus beneficios. La clave está en la grasa.
Jessica Cording, otra experta, señala: «Es importante tomar la Vitamina D junto con algo que contenga grasa. De lo contrario, podrías estar perjudicando tus propios resultados». Tomar café justo después podría diluir la necesidad de consumir grasas saludables necesarias para esta vitamina.
3. Calcio: Un adiós silencioso
La relación entre café y calcio es menos amigable de lo que parece. El café tiene la capacidad de disminuir ligeramente la cantidad de calcio que tu tracto intestinal puede absorber, y además, promueve su expulsión a través de la orina.
«Probablemente no sea una buena idea ingerir calcio con café», afirma Sonya Angelone. Si dependes de suplementos de calcio para la salud ósea, es sensato mantener una distancia temporal.
4. Vitaminas del complejo B: Un efecto indirecto
Si bien el café no impide drásticamente la absorción de las vitaminas del complejo B en la mayoría de los casos, la cafeína introduce un pequeño factor de riesgo: su efecto diurético.
«Las vitaminas hidrosolubles, como las del complejo B, pueden ser eliminadas por los riñones y luego por la orina, de modo que la cantidad retenida será menor», explica Sonya Angelone. Aunque sutil, con el tiempo, esto podría afectar tus niveles.
El café y el estómago vacío: Otro punto a considerar
Más allá de las vitaminas, ¿qué sucede si combinas café con un estómago vacío? Si eres de los que salen de casa solo con un café encima, presta atención.
La Dra. Supriya Rao advierte que, aunque no es un hábito catastrófico, sí puede tener consecuencias:
- Aumenta el ácido estomacal: Puede exacerbar los síntomas del reflujo gastroesofágico.
- Inflamación o dolor: Especialmente para quienes sufren del síndrome del intestino irritable.
- Nerviosismo incrementado: La cafeína entra rápidamente en el torrente sanguíneo sin una barrera alimentaria.
- Aumento de los niveles de azúcar: Un riesgo mayor para personas con diabetes.
Por ello, la recomendación general es siempre consumir algo sólido antes de tu café matutino.
Tu acción inmediata
Evalúa tu rutina. Si tomas vitaminas (especialmente hierro, vitamina D, calcio o complejo B), considera espaciar su ingesta de tu café matutino por al menos dos horas. Tu cuerpo te lo agradecerá al poder absorber los nutrientes de manera más eficiente.
¿Ya tenías en cuenta esta información? ¿Cómo has ajustado tu rutina para optimizar la absorción de tus suplementos?



