El castillo de Blumenau: un tesoro arquitectónico con una historia sorprendente

El castillo de Blumenau: un tesoro arquitectónico con una historia sorprendente

¿Sabías que en el corazón de Blumenau se esconde un edificio que parece sacado de un cuento de hadas? Este castillo, lejos de ser una simple postal turística, guarda décadas de historia comercial y arquitectónica que muchos desconocen. Si crees que solo es una tienda más, prepárate para cambiar de opinión, porque su pasado es tan fascinante como su imponente fachada.

Un desafío a la uniformidad de Havan

Cuando piensas en Havan, lo primero que te viene a la mente es su icónica «casa blanca», inspirada en la mismísima Casa Blanca de Estados Unidos. Sin embargo, el Castelo da Havan en Blumenau rompe completamente con este molde. Es la única tienda de la cadena que luce una arquitectura completamente diferente, adoptando el estilo germánico que define a la ciudad.

La joya de Moellmann: más que un edificio

Su nombre original es Castelo da Moellmann, y su historia es un reflejo del auge y caída de los negocios en Blumenau. Fue fundado en 1919 por la Moellmann Comercial S/A, una firma que ofrecía desde materiales de construcción hasta todo tipo de utilidades. El inmueble actual, sin embargo, no se levantó hasta 1978, diseñado por Udo Schadrack con el proyecto de Heinrich Herwig, inspirándose en la antigua alcaldía de Michelstadt, Alemania.

Este edificio es un verdadero tributo a la arquitectura germánica:

  • Su base está revestida de bloques de granito, con detalles únicos como una marquise y esquinas redondeadas.
  • Presenta cuatro pisos, dos de ellos en un ático generoso, coronados por un tejado de gran inclinación.
  • Los detalles de madera que adornan las paredes, realzando las ventanas, le otorgan un carácter distintivo.
  • Dos torres flanquean las esquinas, y elementos decorativos como las mansardas y las cumbreras achaflanadas completan su encanto.

Del éxito a la crisis, y luego a la vida

El Castelo da Moellmann fue, durante décadas, un punto neurálgico del comercio en Blumenau. Sin embargo, a finales de los 90, la empresa enfrentó una grave crisis financiera, acumulando una deuda considerable y cerrando sus puertas en 1999. Fue un duro golpe para la ciudad y para la historia del emblemático edificio.

Tras el cierre, el castillo tuvo una breve etapa albergando la Secretaría de Turismo, especialmente para la organización de los festejos del 150 aniversario de Blumenau. Pero su destino estaba a punto de cambiar drásticamente.

La transformación en ícono de Havan

En 2008, Havan adquirió el edificio y lo adaptó para convertirlo en una de sus tiendas. Lo fascinante es que, a pesar de la conversión, lograron preservar la arquitectura original del castillo. Esta decisión estratégica no solo salvó un patrimonio histórico, sino que también lo consolidó como uno de los mayores atractivos turísticos de Blumenau, integrando la historia con el comercio moderno.

La próxima vez que visites Blumenau, no veas solo una tienda; admira un pedazo de historia vivo.

¿Qué otros edificios históricos en tu ciudad han encontrado una nueva vida adaptándose a los tiempos modernos?

Scroll al inicio