Una ciudad antigua y hermosa yace a 2 metros bajo el mar: así es el tesoro oculto de Turquía

Una ciudad antigua y hermosa yace a 2 metros bajo el mar: así es el tesoro oculto de Turquía

Imagina un lugar donde la historia antigua se fusiona con aguas turquesas de una claridad asombrosa, un sitio arqueológico tan accesible que apenas requiere sumergirse. En la costa de Turquía, existe un tesoro que pocos conocen, una ciudad que el tiempo y la naturaleza han resguardado a escasos metros de la superficie. Si buscas una experiencia visual y cultural única, prepárate para descubrir uno de los secretos mejor guardados del Mediterráneo.

El misterio turquesa de Kekova

La isla de Kekova, en Turquía, esconde en sus aguas cristalinas más que solo un paisaje idílico. A tan solo dos metros de profundidad, yacen los restos de Dolichiste, una antigua ciudad licia que fue tragada por el océano hace casi dos milenios. Lo fascinante de este lugar es que, sin necesidad de ser un buzo experto, puedes contemplar un pedazo de historia sumergida.

Pude presenciar de primera mano la magia de este lugar, navegando en un pequeño barco sobre lo que fue una bulliciosa metrópolis. Las aguas son tan transparentes que parecen un espejo, permitiendo ver con asombrosa nitidez:

  • Escaleras esculpidas directamente en la roca.
  • Canales de lo que alguna vez fueron calles.
  • Restos de edificaciones y antiguas tuberías.

Es una experiencia casi etérea, como si la historia estuviera flotando justo debajo de ti. Y lo más sorprendente es que, a pesar de la cercanía, el contacto directo está estrictamente prohibido.

Arquitectura que desafía el tiempo

Lo que más me impactó de Dolichiste es el nivel de detalle que aún se conserva. Ver cómo edificios enteros fueron tallados directamente en la roca nos habla de una ingeniería y una adaptabilidad que hoy nos dejan maravillados. Estas estructuras, que resistieron un devastador terremoto en el siglo II, se mantienen firmes, testigos silenciosos de un pasado glorioso.

Desde la superficie, puedes observar claramente los cimientos, paredes e incluso vestigios de acueductos. La **antigua ciudad se extiende tanto en tierra como bajo el mar**, creando un paisaje dual que es sencillamente sobrecogedor. Este santuario de preservación se protege rigurosamente desde los años 90 para garantizar que este legado perdure para las futuras generaciones.

El sarcófago solitario y la vida en Kalekoy

Uno de los íconos más representativos de la zona es un sarcófago licio que emerge solitario del mar. Estas tumbas monumentales, que recuerdan pequeñas casas de piedra con intrincados relieves, son pilares de la historia de la región. Algunas se encuentran en tierra firme, pero otras, movidas por la geografía, se han convertido en monumentos submarinos, abrazadas por el mar.

No muy lejos de las ruinas, se encuentra la pintoresca villa de pescadores de Kalekoy, conocida en la antigüedad como Simena. Este lugar ha conservado su encanto de aislamiento a la perfección. Al no tener acceso por carretera, la única forma de llegar es a pie o en barco, lo que le otorga una atmósfera de paz indescriptible. Coronando la colina, se alza una imponente fortaleza del siglo IV a.C. que ofrecía vistas panorámicas, incluyendo un pequeño teatro con capacidad para 300 personas. Desde allí, las vistas de la ciudad que el mar “tragó” son espectaculares.

¿Por qué no se puede bucear?

Puede que hayas visto fotografías antiguas donde la gente nada entre las ruinas, pero las normativas actuales son muy estrictas. **Nadar o bucear en las áreas protegidas de Dolichiste está prohibido**. La razón principal es la preservación. El contacto humano, ya sea físico o por la posible extracción de artefactos como ánforas antiguas, podría degradar irreversiblemente estos vestigios históricos.

La exploración se limita a realizarse desde la cubierta de un barco o en kayak. Se mantiene una distancia prudencial para que todos podamos admirar la historia a través del cristalino «espejo» de las aguas turcas. Es un recordatorio de que, a veces, la mejor manera de apreciar el pasado es dejándolo intacto para el futuro.

¿Alguna vez has imaginado poder «tocar» la historia con la vista? ¿Qué otro tesoro submarino te gustaría que exploráramos?

Scroll al inicio