Las inundaciones y las crecidas de ríos son una realidad preocupante en muchas zonas, y estar preparado para una emergencia puede marcar la diferencia. Más allá de lo obvio, como no usar galochas, existe una serie de consejos de vestimenta que harán que moverte en terrenos inundados sea mucho más seguro y práctico. Si no sabes por dónde empezar, esta guía te sacará de apuros.
Por qué las galochas no son tu mejor aliado en inundaciones
Probablemente, la primera imagen que te viene a la cabeza cuando piensas en agua es la de unas galochas o botas de lluvia. Sin embargo, la Embajada de Japón en Portugal ya ha advertido que este tipo de calzado puede ser contraproducente. Si se llenan de agua, dificultan enormemente la movilidad, convirtiéndote en un blanco fácil para resbalones y caídas.
El calzado ideal: Ajústate bien y avanza
La recomendación clave es optar por tenis (zapatillas deportivas) que queden bien ajustados. Estos te proporcionarán mayor estabilidad y agarre al suelo, minimizando el riesgo de perder el equilibrio.
Más allá del calzado: tu protección integral
La seguridad ante inundaciones no termina en los pies. Varios elementos de vestimenta pueden ayudarte a navegar estas situaciones complicadas con mayor eficacia y seguridad.
Mangas largas y protección para la cabeza: seguridad ante todo
- Prendas de manga larga y pantalones largos: Son esenciales para proteger tu piel de posibles cortes, rasguños o rozaduras con objetos ocultos bajo el agua o escombros.
- Casco o sombrero: Un casco de bicicleta o un sombrero resistente pueden ofrecer una protección vital contra la caída de objetos o para mantener la cabeza protegida en movimientos bruscos.
Mochilas sí, bolsos no
Cambia tus bolsos por mochilas. Esto te permitirá mantener las manos libres, algo crucial para apoyarte, moverte o transportar elementos esenciales. Las mochilas distribuyen mejor el peso y son más prácticas al tener que desplazarse con agilidad.
El poder del «tercer pie»
Tanto la Embajada de Japón en Portugal como el canal de televisión japonés NHK sugieren usar un objeto largo y resistente, como un palo, un mango de escoba o incluso la punta de un paraguas, como un «tercer pie». Este te sirve para tantear el terreno antes de poner todo tu peso, detectando la profundidad del agua y posibles obstáculos o desniveles peligrosos.
La última línea de defensa: capas de agua y paraguas estratégicos
Para rematar tu equipamiento básico, considera lo siguiente:
- Impermeables o chaquetas ligeras: Te ayudarán a mantenerte seco sin añadir un peso excesivo que dificulte tu movimiento.
- El paraguas: Aunque no lo uses para resguardarte de la lluvia (ya estás en ella), su función como «tercer pie» para sondear el terreno es extremadamente valiosa.
Enfrentar una zona de inundación requiere más que solo conocimiento; exige preparación. Adaptar tu vestimenta no solo te hará sentir más seguro, sino que te permitirá moverte con una agilidad y una confianza que, en momentos críticos, pueden ser tu mejor salvavidas.
¿Has vivido alguna situación similar? ¿Qué otros consejos de vestimenta añadirías para emergencias por inundaciones?



