Cuatro de cada diez jóvenes españoles muestran riesgo de uso problemático de internet

Cuatro de cada diez jóvenes españoles muestran riesgo de uso problemático de internet

¿Notas que tu hijo adolescente pasa horas frente a la pantalla, descuidando comidas o tareas? Podría ser más que una simple afición. Un reciente estudio internacional, con participación de España, revela que casi la mitad de los jóvenes entre 12 y 16 años muestran señales preocupantes de adicción a internet. Esto no solo afecta su bienestar inmediato, sino que sienta las bases para problemas de salud física y mental a largo plazo. Entender estos síntomas es el primer paso para proteger a nuestros hijos en la era digital.

La línea fina entre el uso y el abuso

En la actualidad, es fácil caer en la trampa de pensar que pasar mucho tiempo «online» es normal, especialmente con la omnipresencia de redes sociales y videojuegos. Sin embargo, los expertos advierten: el problema no es solo la cantidad de tiempo, sino la calidad y las consecuencias de este uso.

¿Cuándo deberías preocuparte?

Carolina Cordeiro, investigadora del Centro de Psicología de la Universidad de Oporto, señala que el uso se vuelve problemático «a partir del momento en que la persona empieza a descuidar sus cuidados básicos». Esto incluye desde saltarse comidas para jugar, hasta dejar de lado responsabilidades académicas o sociales por estar conectado.

El internet se convierte en una estrategia para escapar de la realidad, una forma de lidiar con el estrés, la ansiedad o emociones incómodas. Aunque parezca que pasan menos horas, las repercusiones pueden ser mucho más graves.

El estudio que destapa la realidad

Este alarmante hallazgo proviene de un estudio internacional que involucró a 1.961 adolescentes de entre 12 y 16 años en nueve países, entre ellos España. La investigación, parte del proyecto «Promoviendo la adaptación social y la salud mental en Europa pospandemia en rápida digitalización» (BootStRaP), utilizó una aplicación innovadora para monitorizar el comportamiento de los jóvenes.

La aplicación recopilaba datos semanales sobre:

  • Bienestar general del adolescente.
  • Estado de salud física y mental.
  • Número de pasos diarios para evaluar la actividad física.
  • Tiempo dedicado a juegos, redes sociales y otras actividades en internet.

Este enfoque detallado permitió identificar patrones de uso que podrían pasar desapercibidos en un análisis superficial.

La vulnerabilidad de nuestros jóvenes

Célia Sales, responsable del proyecto en Portugal, destaca que «los adolescentes son particularmente vulnerables». Su cerebro aún está en desarrollo, lo que les hace más susceptibles a desarrollar comportamientos adictivos y a perder el control sobre su uso de la tecnología. Esta pérdida gradual de autonomía puede tener un impacto profundo en su desarrollo personal y social.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Los resultados del estudio son una llamada de atención, pero no un motivo para el pánico. El proyecto BootStRaP no solo busca identificar a los jóvenes en riesgo, sino también desarrollar estrategias personalizadas de autogestión. La clave está en la intervención temprana y en dotar a los adolescentes y sus familias de herramientas para un uso saludable de la tecnología.

La conversación abierta y la educación digital son fundamentales. Enseñarles a reconocer las señales de alarma, fomentar hábitos saludables fuera de la pantalla y ofrecer alternativas atractivas son pasos cruciales. Por ejemplo, ¿has intentado planificar actividades familiares que no involucren pantallas? A veces, la desconexión forzada es lo que más necesitamos.

Una llamada a la reflexión

La era digital ofrece innumerables beneficios, pero también presenta desafíos significativos. ¿Cómo está impactando la tecnología en tu vida familiar? Comparte tus experiencias y estrategias en los comentarios.

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