5 alimentos que jamás deberías cocinar en recipientes de vidrio (y por qué)

5 alimentos que jamás deberías cocinar en recipientes de vidrio (y por qué)

¿Seguro que tu assadeira de vidrio aguanta? Aunque las fuentes de vidrio son las reina de nuestras cocinas para asar, muchas veces ignoramos sus limitaciones. Lo que podría parecer un simple utensilio inofensivo puede convertirse en un peligro si lo usas para cocinar los alimentos equivocados. Si quieres evitar sorpresas desagradables y asegurar una cocción perfecta, presta atención a esta lista.

Mi experiencia me ha demostrado que no todos los materiales son iguales, y el vidrio, si bien útil, tiene sus puntos débiles. A menudo, el deseo de usar la misma fuente para todo nos lleva a cometer errores que afectan tanto al resultado de la comida como a la vida útil de nuestros utensilios.

¿Por qué el vidrio no siempre es la mejor opción?

Las fuentes de vidrio son geniales para mantener la comida caliente y para lucir en la mesa, pero su transferencia de calor es diferente a la del metal. Esto puede ser un problema, especialmente con temperaturas altas y cocciones que requieren un dorado crujiente.

1. Platos que van al grill

Aunque en tu fuente de vidrio ponga «apto para horno», hay que ser cautelosos. La capacidad de estas fuentes para soportar temperaturas varía mucho. Los grill, que pueden alcanzar los 260ºC, son un enemigo natural del vidrio, que normalmente no soporta más allá de los 220ºC. El calor directo y brusco puede hacer que tu assadeira se rompa en pedazos. Es un riesgo innecesario.

2. Verduras asadas para un toque crujiente

Asar verduras es súper fácil y saludable. Un chorrito de aceite, sal y algunas especias, ¡listo! Pero si buscas ese exterior crocante tan deseado, el vidrio no es tu aliado. Para lograr esa textura, se necesita una buena circulación de aire que evapore la humedad. Las fuentes de vidrio, con sus paredes más altas, tienden a atrapar el vapor, cocinando tus verduras como si estuvieran al vapor, no asadas. Si prefieres jugosidad, el vidrio funciona, pero para el crujiente, busca metal.

3. Pan casero

Hacer pan es un arte, y para que salga bien, necesitas las herramientas adecuadas. Las fuentes de vidrio no son ideales para hornear pan. ¿Por qué? Porque el calor no se distribuye de manera uniforme para conseguir esa corteza dorada y perfecta que tanto buscamos.

4. Frutos secos tostados

Si quieres tostar nueces, almendras u otros frutos secos, la recomendación experta es usar la misma bandeja del horno. Al usar una fuente de vidrio, corres el riesgo de que se agriete. El vidrio necesita líquidos, como aceite o agua, para transferir el calor eficientemente. Si no cubres toda la superficie o añades líquidos fríos de golpe, el choque térmico está casi garantizado y tu fuente podría no resistirlo.

5. Galletas perfectas

Para las galletas, las bandejas de acero son las reinas indiscutibles. Permiten que la base se cocine uniformemente desde el primer momento. Si usas una fuente de vidrio, el aire caliente de arriba ya empezará a derretir el azúcar de tus galletas antes de que la base haya tenido tiempo de cocinarse correctamente. Al calor que alcanza el vidrio, las galletas ya se habrán expandido demasiado, resultando en una cocción desigual.

La próxima vez que vayas a preparar algo en el horno, recuerda estas advertencias. Usar el recipiente correcto puede marcar la diferencia entre un plato espectacular y un pequeño desastre culinario.

¿Te ha pasado alguna vez que tu fuente de vidrio no ha aguantado la temperatura? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

Scroll al inicio