5 señales clave que tu hígado te envía y no deberías ignorar

5 señales clave que tu hígado te envía y no deberías ignorar

¿Sientes un cansancio que no se va, por más que duermas? ¿Has notado hinchazón donde menos lo esperabas? Tu hígado, esa fábrica silenciosa de tu cuerpo con más de 500 funciones vitales, podría estar enviándote mensajes. A menudo, estos avisos llegan cuando el problema ya está avanzado, pero conocerlos a tiempo puede ser la diferencia. Prestar atención a estas señales podría salvarte de dolencias mayores.

El guardián de tu salud

El hígado es un órgano asombroso, el principal encargado de desintoxicar tu organismo, regular la coagulación de la sangre y un sinfín de tareas más. Sin embargo, como cualquier órgano, puede enfermarse. Una hepatóloga, la Dra. Liz Marjorie, nos alerta sobre los indicios que tu cuerpo manifiesta cuando esta compleja ‘máquina’ empieza a fallar.

Lo más preocupante es que, en muchas ocasiones, estos síntomas se presentan cuando la enfermedad hepática ya ha avanzado. Ignorarlos es un error que muchos cometemos, confiados en la resiliencia de nuestro cuerpo.

La hinchazón en piernas y abdomen y un agotamiento persistente son dos de las señales más comunes. Incluso después de un descanso reparador, la fatiga no desaparece, indicando que algo no va bien.

Cuando la mente se nubla

En escenarios más serios, el hígado comprometido puede afectar tu cerebro. La Dra. Marjorie menciona la confusión mental, un cuadro conocido como encefalopatía hepática, que es una señal clara de que la función desintoxicante del hígado está en jaque.

«Esta condición indica una falla en la función de desintoxicación del hígado», explica la especialista.

La clave está en los exámenes de rutina. Las enfermedades hepáticas son a menudo ‘silenciosas’ en sus inicios. Las alteraciones se manifiestan primero en los análisis de sangre, mucho antes de que aparezcan los síntomas visibles.

El hígado graso: una epidemia silenciosa

En nuestro país, se estima que un porcentaje considerable de adultos sufre de hígado graso, también llamado esteatosis hepática. Esta condición se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en las células hepáticas, una consecuencia directa de nuestro estilo de vida moderno.

Los síntomas más frecuentes de esta afección incluyen:

  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas y vómitos.
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
  • Fiebre.
  • Ascitis (hinchazón del abdomen por acumulación de líquido).

Las causas de esta acumulación de grasa son variadas:

  • El uso de ciertos medicamentos (amiodarona, estrógenos, corticoides, etc.).
  • Enfermedades metabólicas de origen genético.
  • Pérdidas de peso demasiado rápidas.
  • Nutrición parenteral (formas artificiales de alimentación).
  • Exposición a toxinas (productos químicos, ciertos hongos).

El propio órgano se ve superado. «La grasa que ingerimos se metaboliza en el hígado y otros tejidos. Si es excesiva, se almacena en el tejido adiposo, desde donde puede transferirse a otros lugares, incluido el hígado. En algunos casos, la grasa se acumula porque el órgano es incapaz de procesarla para su eliminación», detalla una fuente especializada.

Un estilo de vida es tu mejor medicina

La buena noticia es que la prevención y el manejo del hígado graso pasan por gestos sencillos y saludables. Adoptar un estilo de vida equilibrado es tu mejor defensa.

Aquí te dejamos algunos consejos prácticos:

  • Haz ejercicio regularmente: Mover tu cuerpo ayuda a quemar grasa y mejorar el metabolismo.
  • Modera el consumo de alcohol: El alcohol es un agresor directo para tu hígado.
  • Elige bien tus alimentos: Prefiere el pescado y las carnes magras sobre las carnes rojas y de cerdo.
  • Considera suplementos: Sustancias como la vitamina E y C, el selenio, el omega-3 y el ginseng pueden ayudar a mejorar la función hepática.

¿Te has preguntado alguna vez si tu hígado está pidiendo ayuda? Comparte en los comentarios si has experimentado alguna de estas señales.

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