Con el calor apretando, seguro que has notado olores desagradables en casa. Y no, no estás solo. Mucha gente está redescubriendo un truco casero de toda la vida: bicarbonato de sodio con hojas de laurel. ¿El resultado? Una casa fresca y limpia sin gastar una fortuna en productos químicos. Si quieres saber cómo, sigue leyendo. Esto es lo que necesitas saber AHORA.
Por qué este dúo está de moda de nuevo
Olvídate de los sprays con olores artificiales que solo enmascaran los malos olores. Las redes sociales se han llenado de recetas caseras que usan ingredientes que ya tienes en tu cocina. La combinación de bicarbonato y laurel es una de las más compartidas porque promete solucionar dos problemas a la vez: olores fuertes y suciedad leve.
El poder del bicarbonato
El bicarbonato de sodio es un héroe silencioso. Su principal virtud es que absorbe olores de forma natural. Además, su ligera textura abrasiva ayuda a despegar la suciedad sin dañar las superficies. Es como tener un pequeño aspirador para malos olores y un paño suave multiusos a la vez.
El toque fresco del laurel
Las hojas de laurel, más allá de dar sabor a tus guisos, liberan compuestos aromáticos que dejan un ambiente fresco y agradable. Son perfectas para combatir ese persistente olor a humedad, especialmente en armarios y sitios poco ventilados.
Tu hogar, libre de olores y suciedad: dónde usar esta mezcla
Esta combinación no es un limpiador potente para manchas difíciles, pero es perfecta para el mantenimiento diario y para mantener a raya los olores. Úsala en:
- Armarios y cajones
- Baños
- Áreas de servicio
- Cocina (cerca de la basura)
- Zapateros
- Cualquier rincón que necesite un respiro
Prepara tu «multiusos» casero en 5 minutos
Necesitarás solo dos ingredientes simples:
- 5 a 8 hojas de laurel secas
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
El truco está en la preparación: Tritura las hojas de laurel hasta que queden en trozos pequeños, casi polvo. Luego, mézclalas bien con el bicarbonato. Guarda esta mezcla en un recipiente seco y bien cerrado. Cuanto más secas estén las hojas, más durará el aroma.
Así de fácil es aplicarlo en tu día a día
¿Tienes un armario con olor a cerrado? Coloca una pequeña porción de la mezcla en una bolsita transpirable (como un trozo de tela o un filtro de café) y déjala en una esquina.
Para la cocina, un pequeño recipiente abierto cerca de la basura neutralizará los olores antes de que se extiendan.
En el baño, una mesita o detrás del inodoro ayudarán a reducir la sensación de humedad.
¿Quieres una limpieza ligera para la encimera o azulejos? Humedece la zona, espolvorea un poco de la mezcla y frota suavemente con una esponja. Verás cómo la suciedad superficial desaparece.
Y para ese olor persistente en los zapateros, esta mezcla es una solución inmediata.
¿Te animas a probar este método ancestral? ¿Conoces algún otro truco casero que funcione de maravilla?



