¿Recuerdas esos teléfonos públicos que solían poblar nuestras calles? La mayoría han desaparecido, silenciados por la era digital. Pero a solo 98 km de São Paulo, un gigante de 7 metros de altura se mantiene firme, un testamento de una época pasada y un símbolo de ingenio local. Esta estructura no es solo un teléfono obsoleto; es una obra de arte urbana que atrae a curiosos y turistas, convirtiéndose en una parada obligatoria.
El guardián de la nostalgia
Mientras la ANATEL ordena el desmantelamiento de miles de cabinas telefónicas en todo Brasil, este orelhão (teléfono público en portugués) de proporciones épicas se niega a desaparecer. No es un artefacto cualquiera, sino un monumento cómico, nacido de la fama de Itu como «la tierra de las cosas gigantescas».
Itu: Donde lo cotidiano se vuelve monumental
Inaugurado en la década de 1960, este orelhão es la personificación del humor brasileño. Fue creado gracias a la iniciativa del comediante Simplício, quien catapultó la reputación de Itu como un lugar donde todo es grande. Hoy, la ciudad se ha transformado en un parque temático al aire libre, salpicado de esculturas y monumentos de tamaño descomunal que atraen a visitantes de todas partes. Caminar por sus calles es como entrar en un mundo de fantasía donde los objetos cotidianos alcanzan proporciones surrealistas.
Un símbolo de resistencia cultural
A pesar de que la ANATEL ha puesto fin a las concesiones de telefonía fija, sellando el destino de unas 38,000 cabinas en el país, este orelhão gigante en Itu, ubicado en la plaza principal del municipio, sigue siendo un punto de referencia. No es solo un vestigio de la tecnología, sino una reliquia urbana que guarda la identidad cultural de la región.
Observar este orelhão es fascinante. Verás que todavía conserva el teléfono y sus botones, invitándote a imaginar las llamadas que alguna vez se realizaron desde allí. Su relevancia cultural es tan imponente como su tamaño físico, un recordatorio tangible de la creatividad y el humor que definen a Itu.
Más allá del orelhão: Itu, cuna de la República
Itu no es solo conocida por sus exageraciones arquitectónicas; también ostenta el título de «Cuna de la República». Fundada en 1610, la ciudad fue sede de la Convención Republicana en 1873, un evento crucial en la historia política de Brasil. Un paseo por su centro histórico te permite retroceder en el tiempo:
- Museo Republicano: Descubre un rico acervo sobre la política nacional.
- Parque geológico del Varvito: Admira un monumento natural con rocas de eras glaciares.
- Plaza de los exageros: Sé testigo de hormigas, tableros de ajedrez y otros monumentos con dimensiones surrealistas.
Gastronomía de tamaño «monumental»
La experiencia arquitectónica de Itu se extiende también a su gastronomía. El famoso Bar do Alemão es una parada obligatoria, donde podrás degustar el legendario Filé à Parmegiana. Fiel a la tradición local, la porción es tan generosa que puede alimentar a familias enteras. En las dulcerías cercanas, encontrarás souvenirs comestibles como lápices de chocolate y pirulitos gigantes, completando un recorrido sensorial por la «ciudad de los gigantes».



