4 cosas que los chefs profesionales nunca usan en sus cocinas

4 cosas que los chefs profesionales nunca usan en sus cocinas

¿Alguna vez te has preguntado por qué tus platos no salen tan espectaculares como los de la televisión, a pesar de seguir la receta al pie de la letra? La respuesta podría estar escondida en las herramientas y productos que tienes en tu cocina. Algunos utensilios que parecen salvadores pueden, en realidad, sabotear tus creaciones culinarias y ciertos productos comprados no son la panacea para un sabor excepcional. Hemos hablado con chefs de renombre para descubrir qué objetos y alimentos evitan activamente en sus cocinas profesionales. Si buscas elevar tu nivel en la cocina, presta atención vital a estas revelaciones.

Lo que debes evitar tener

En la cocina, cada herramienta, cada ingrediente, tiene un propósito. Sin embargo, hay elementos que, lejos de facilitar la tarea, la complican o, peor aún, merman la calidad del resultado final. Los chefs son maestros en optimizar cada paso, y su elección de utensilios y productos es un reflejo directo de esta filosofía. Aquí te contamos cuáles son esos elementos que podrías considerar eliminar de tu arsenal culinario.

1. El exprimidor de ajos

Trisha Pérez Kennealy, chef consumada, tiene una opinión muy clara sobre este utensilio: el exprimidor de ajos es, sencillamente, innecesario. ¿Su alternativa? Un cuchillo bien afilado. «No me gusta comprar artilugios que me llevan más tiempo para limpiar de lo que me toman para usar», explica. Piensa en el tiempo que inviertes en desmontar y lavar un pasapurés de ajos vs. un rápido pasada a un cuchillo bajo el grifo. **La eficiencia es clave en la cocina, y un buen cuchillo es insuperable**.

2. Pimienta pre-molida

Marissa Stevens, otra voz experta, señala un error común que afecta el sabor de tus platos: usar pimienta ya molida. «La pimienta es un ingrediente esencial en casi todas las recetas, pero es un condimento que pierde su sabor y aroma a las pocas semanas de ser molida», advierte. Si quieres que tus guisos tengan ese toque picante y aromático vibrante, la solución es simple: **muele la pimienta justo antes de usarla**. Verás la diferencia.

3. Vasos medidores

Quizás te sorprenda, pero muchos chefs, incluido David Davidov, confiesan que rara vez recurren a tazas y vasos medidores para ingredientes secos o líquidos. Para ellos, la precisión no se encuentra en el volumen, sino en el peso. «Si quieres resultados perfectos y consistentes, los ingredientes siempre deben medirse con una báscula de cocina», afirma. Las tazas y cucharas pueden variar según cómo se empaquete el ingrediente, pero los gramos son siempre exactos. **Una báscula de cocina es tu mejor aliada para la consistencia**.

4. Nata montada (chantilly) de compra

Laurence Cohen es categórico: «Lo único que no está permitido en mi cocina es cualquier producto de nata montada comprado». Su práctica habitual es usar un sifón para crear nata fresca al instante. La diferencia es abismal: solo nata, un toque de vainilla y azúcar, sin conservantes. «Hace toda la diferencia, y no lleva tanto tiempo», asegura. Preparar nata montada fresca es un detallito que **eleva la presentación y el sabor de tus postres enormemente**.

Más allá de los utensilios: Cuidado con tus recipientes de vidrio

Ahora, ampliemos el foco. No solo los utensilios y productos de despensa pueden fallar; también la elección del recipiente para cocinar. A menudo pensamos que cocinar en vidrio es la opción más elegante y saludable. Sin embargo, la realidad es que algunos alimentos simplemente no se benefician de este material al hornearse, e incluso pueden ser perjudiciales.

¿Por qué el vidrio no siempre es tu amigo en el horno?

Los recipientes de vidrio son prácticos y abundan en nuestras cocinas. Pero si sueles hornear ciertos alimentos en ellos, podrías estar cometiendo un error. El sitio web TastingTable ha identificado cuatro tipos de alimentos que deberías pensar dos veces antes de meter en un recipiente de vidrio al horno.

  • Legumbres asadas: Una patata asada clásica necesita contacto directo con una superficie muy caliente para caramelizar. El vidrio no es un buen conductor de calor, lo que impide esa textura crujiente deseada. Además, las paredes altas de muchas fuentes de vidrio atrapan el vapor, arruinando la posibilidad de un exterior tostado. Busca superficies metálicas para un horneado óptimo.
  • Pan: Para conseguir esa corteza crujiente tan anhelada en el pan casero, el vidrio no es el material adecuado. No proporciona la base dorada y firme que caracteriza al pan de panadería. Para un pan de masa madre perfecto, se necesitan altas temperaturas y una buena distribución del calor, algo que el vidrio limita. Invierte en un buen molde de metal o hierro fundido.
  • Alimentos secos: El vidrio puede ser frágil, y el calor seco es uno de sus mayores enemigos. Incluso con precauciones, asar algo sin suficiente grasa, agua u otro líquido puede hacer que el recipiente de vidrio se rompa. El calor se distribuye de forma desigual, creando puntos calientes que generan tensiones en el material. Asegúrate de que haya humedad o grasa presente.
  • Alimentos azucarados: El azúcar es un componente clave en las galletas y otros dulces horneados. Al contacto con una superficie caliente, el azúcar se derrite rápidamente. Si horneas galletas en vidrio, el calor del aire por encima y los lados comienza el proceso, y para cuando el recipiente de vidrio se calienta lo suficiente, las galletas ya se están extendiendo demasiado. Un metal uniforme permitirá un horneado más controlado.

¿Te has encontrado cometiendo alguno de estos errores en tu cocina? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

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