¿Amante de la lasaña pero harto de pasar horas en la cocina montando capas interminables? Existe una forma de disfrutar de este clásico reconfortante sin la tediosa preparación, y créeme, es tan sencilla que te preguntarás por qué no la descubriste antes.
La chef Cristina Manso Preto compartió en el programa Praça da Alegria de RTP una receta que está revolucionando las cocinas: una lasaña increíblemente cremosa, lista en tu sartén y sin rastro de la tradicional salsa bechamel. Si buscas la comida casera perfecta para empezar la semana sin complicaciones, has llegado al lugar correcto.
La magia de la sartén: Lasaña sin complicaciones
Olvídate de limpiar múltiples bandejas y de la espera eterna en el horno. Esta versión simplificada condensa todo el sabor y la textura de la lasaña en un solo recipiente, haciendo tu vida mucho más fácil.
Ingredientes que necesitas (para 4 personas):
- 1/2 cebolla picada finamente
- 2 dientes de ajo picados
- 1 zanahoria cortada en cubitos pequeños
- 1/2 calabacín cortado en cubitos pequeños
- Chorrito de aceite de oliva virgen extra
- 500 g de carne picada (res, pollo, pavo o cerdo)
- 1 hoja de laurel
- 3 tomates maduros picados en cubos
- 2 cucharadas de concentrado de tomate
- Hierbas frescas picadas al gusto (perejil, cilantro, orégano o albahaca)
- 50 ml de vino blanco
- 50 ml de vino de Oporto (opcional, pero recomendado)
- 100 ml de agua
- Masa de lasaña precocida (la justa para tu sartén)
- 100 g de queso mozzarella rallado
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Paso a paso: ¡Sorprendentemente fácil!
El secreto de esta receta es la cocción directa en sartén, lo que permite que todos los sabores se mezclen a la perfección.
Elaboración del sofrito y la carne:
1. Calienta un buen chorro de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente. Incorpora el ajo picado y la hoja de laurel, y cocina un par de minutos más hasta que estén fragantes y blandos.
2. Agrega la zanahoria y el calabacín en cubitos. Cocina por unos 5-7 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras empiecen a ablandarse.
3. Incorpora la carne picada a la sartén. Cocina, deshaciendo los grumos con una cuchara, hasta que la carne esté bien dorada. ¡Este paso es clave para el sabor!
Creando la salsa express:
4. Añade el tomate picado, el concentrado de tomate, las hierbas frescas picadas, el vino blanco y el vino de Oporto (si lo usas). Sazona generosamente con sal y pimienta.
5. Vierte el agua, remueve todo bien, tapa la sartén y deja cocinar a fuego lento durante unos 10 minutos. El objetivo es que los sabores se integren y la salsa reduzca ligeramente.
Montaje y cocción final:
6. Mientras se reduce la salsa, corta las láminas de masa de lasaña precocida en trozos más pequeños, del tamaño que encajen bien en tu sartén y que sean manejables al comer.
7. Incorpora los trozos de masa de lasaña directamente en la salsa caliente. Asegúrate de que queden bien cubiertos por el sofrito y la carne. Si es necesario, ve añadiendo más trozos hasta cubrir la superficie de la sartén de manera uniforme.
8. Espolvorea generosamente el queso mozzarella rallado por encima. Opcionalmente, puedes añadir unas hojas de orégano o albahaca fresca para un toque extra de aroma.
9. Tapa la sartén nuevamente y cocina a fuego muy bajo durante unos 10-15 minutos, o hasta que el queso esté completamente derretido y burbujeante, y la pasta esté cocida a tu gusto. La magia ocurre aquí: el vapor cocinará la pasta sin necesidad de pre-cocción.
¡A disfrutar!
Sirve tu lasaña recién hecha, bien calentita. La cremosidad que se consigue sin bechamel te dejará boquiabierto. Es el plato perfecto para una cena rápida entre semana o un almuerzo de fin de semana sin complicaciones.
¿Te atreves a probar esta versión de lasaña express? ¿Qué ingredientes añadirías para hacerla aún más tuya?



