Jóvenes portugueses: la salud mental se tambalea con una media de 40 puntos

Jóvenes portugueses: la salud mental se tambalea con una media de 40 puntos

¿Alguna vez te has preguntado por qué pareces más abrumado últimamente que tus padres o abuelos a su edad? No estás solo. Un informe reciente desvela una realidad preocupante: los jóvenes portugueses están experimentando peores niveles de salud mental en comparación con las generaciones mayores. Esto no es una anécdota, es un patrón global que se repite y tiene implicaciones directas en tu día a día.

Este descubrimiento, extraído del informe Global Mind Health 2025, analiza la salud mental de casi un millón de personas en 84 países. Los datos son claros: la línea de la salud mental parece descender a medida que avanza la edad en la juventud.

La brecha generacional en el bienestar mental

El informe de Sapien Labs pinta un cuadro unificado: los jóvenes de entre 18 y 34 años en Portugal, al igual que en el resto del mundo, se enfrentan a más desafíos de salud mental clínicamente significativos. A diferencia de la generación de más de 55 años, cuya salud mental se mantiene más robusta.

Portugal en el ranking global

En una escala que va de -100 a 200, y donde 100 representa una salud mental óptima, el cociente medio de los jóvenes portugueses se sitúa en torno a los 40 puntos. Esto los coloca en el puesto 46 de los 84 países analizados. Aunque esta cifra es ligeramente superior a la media global de 36, es un indicativo claro de que hay margen de mejora.

Por otro lado, los portugueses mayores de 55 años alcanzan cerca de 90 puntos en este mismo cociente. Esto se traduce en que, según la escala, son plenamente productivos el 70% del tiempo en todos los aspectos de sus vidas. Una diferencia notable que merece ser atendida.

Factores que influyen en la salud mental juvenil

Los autores del estudio señalan varios factores socioculturales que podrían explicar estas disparidades generacionales. Sin embargo, la situación en Portugal presenta matices interesantes:

  • Hábitos alimenticios: Aunque el consumo de alimentos ultraprocesados, asociado a un empeoramiento de la salud mental, está aumentando en las generaciones más jóvenes a nivel global, los jóvenes portugueses se destacan por consumir menos de estos productos. Aun así, su consumo es mayor que el de los adultos mayores de 55 años.
  • Acceso a smartphones: Portugal se encuentra entre los 25 países donde los jóvenes de la «generación Z» (18-24 años) comenzaron a usar smartphones entre los 12 y 13 años. Un acceso temprano que se ha asociado con un aumento de la ideación suicida y otros problemas.
  • Lazos familiares: Aquí Portugal muestra un punto fuerte. Los lazos familiares sólidos están intrínsecamente ligados a una disminución significativa de los síntomas depresivos. El país se ubica en el puesto 18 en este aspecto, con una alta proporción de jóvenes adultos que reportan fuertes vínculos familiares, similar a la registrada en la población mayor.
  • Espiritualidad: Otro factor con beneficios para la salud mental es la espiritualidad. Curiosamente, la práctica espiritual es ligeramente más alta entre los jóvenes portugueses, aunque esta tendencia se acentúa en otras regiones del mundo como África Subsahariana e Israel.

¿Qué podemos hacer al respecto?

La salud mental de nuestros jóvenes es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Entender los factores que la afectan es el primer paso para generar un cambio positivo. Observamos que, a pesar de los desafíos globales, algunos aspectos como los lazos familiares fuertes ofrecen un colchón protector significativo en Portugal.

¿Crees que la forma en que los jóvenes portugueses manejan el estrés es diferente a la de otras generaciones? Comparte tu opinión en los comentarios.

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