Ahora mismo, en Trás-os-Montes, el aire se impregna de un aroma inconfundible: el del folar de carnes. Si te encanta la idea de sabores que hablan de historia y tradición, este es tu momento. ¡La Semana Santa se acerca y es el pretexto perfecto para honrarla en tu cocina!
Este pan salado, con una miga esponjosa y generosamente relleno de las delicias ahumadas de la región, es más que una receta, es un abrazo a la gastronomía portuguesa. ¿Te animas a prepararlo y deleitarte?
Por qué este folar es el rey de la mesa
Olvídate de las imitaciones; el folar transmontano es una obra maestra que combina texturas y sabores de forma magistral. Su secreto reside en la sencillez de los ingredientes y en el cariño con el que se prepara.
En mi práctica culinaria, he visto cómo este plato, lejos de ser solo comida, se convierte en el centro de las reuniones familiares. Es un pedazo de cultura que se degusta lentamente.
Ingredientes que abren el apetito
- 1 kg de harina de trigo
- 6 huevos
- 200 ml de aceite de oliva
- 200 gramos de margarina
- 20 gramos de levadura fresca
- Sal al gusto
- 1 cucharada y media de azúcar
- Orégano, ¡sin miedo!
- ¡El festín de ahumados!: Bacon, jamón, chorizo, salchicha y otros embutidos a tu elección
- Para el acabado: Un huevo y un chorrito de aceite para pincelar
Manos a la masa: El paso a paso
1. La base de todo buen folar
En un bol grande, une todos los ingredientes secos y húmedos. Amasa con energía hasta obtener una masa elástica y suave. ¡Este es el primer gran secreto!
Deja que la masa respire y crezca. Cúbrela con un paño limpio y espera pacientemente a que duplique su tamaño. Verás cómo la transformación comienza aquí.
2. El corazón de carnes
Una vez que la masa esté lista, divídela. Con la ayuda de tus manos o un rodillo, extiéndela con delicadeza. El siguiente paso es apilar las carnes ahumadas sobre ella. No escatimes, ¡la abundancia es parte de la tradición!
3. El arte de enrollar y sellar
Ahora, enrolla la masa con cuidado, asegurándote de que los rellenos queden bien encerrados. Sella los bordes para que nada se escape durante la cocción. ¡Piensa en ello como envolver un tesoro!
Mezcla el huevo restante con un poco de aceite y pincela generosamente la superficie del folar. Esto le dará ese brillo dorado tan apetitoso.
4. Al horno, ¡con paciencia!
Precalienta tu horno a 180°C. Introduce el folar y vigila su cocción. Puedes comprobar si está listo **pinchando suavemente la masa con un palillo**. Si sale limpio, ¡ya está!
Deja que se enfríe ligeramente antes de cortarlo. El vapor que escapa es la promesa de las delicias que te esperan.
El toque final: Disfrutar
Saborea cada bocado de este folar de carnes, siente la textura esponjosa, la explosión de sabores ahumados… Es una experiencia que te transporta directamente a Trás-os-Montes. ¿Has probado alguna vez a hacer un folar en casa? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!



