Evita estos olores: la comida que deberías dejar en tierra antes de subir a tu próximo avión

Evita estos olores: la comida que deberías dejar en tierra antes de subir a tu próximo avión

¿Sueles llevar algo para picar en tus vuelos? Todos hemos querido tener nuestro snack favorito a mano mientras cruzamos los cielos. Sin embargo, la verdad es que no todo lo que disfrutamos en tierra es bienvenido en un avión. Lo que para ti puede ser una delicia inocente, para tus compañeros de viaje podría ser una tortura olfativa. Si no quieres generar incomodidad y buscas un viaje más agradable para todos, hay ciertos alimentos que simplemente deberías dejar en casa.

El impacto de tu comida en el aire confinado

Un avión es un espacio cerrado y muy reducido. Lo que comes no solo te afecta a ti, sino que el olor puede impregnarse en la cabina, haciendo el vuelo desagradable para todos a tu alrededor. Expertos en viajes han señalado los peores culpables de esta experiencia negativa.

El veredicto de los especialistas

Lisa Mirza Grotts y Nick Leighton, reconocidos por sus consejos de viaje, coinciden en que hay un par de opciones que deberías eliminar de tu lista de snacks para el avión. Su recomendación se basa en la experiencia y el respeto por el espacio compartido.

  • La pesadilla del pescado frito caliente: Cualquier comida caliente, frita o con fuerte olor a pescado es un desastre en un avión. El aroma se intensifica y perdura mucho más tiempo del deseado en un ambiente tan confinado. Nick Leighton advierte que «cualquier cosa con salsa o que genere mucha suciedad también debe ser evitada».
  • La ensalada de atún, un clásico incómodo: Ya sea en sándwich, wrap o acompañada de galletas, el olor del atún se propaga con una rapidez sorprendente. Para los pasajeros cercanos, esto puede ser bastante molesto.

Más allá del olor: el efecto de los carbohidratos en altura

En vuelos de larga distancia, es común que sirvan comidas. Si tienes la opción de elegir, hay un tipo de plato que varios estudios sugieren evitar. No se trata solo del olor, sino de cómo tu cuerpo reacciona a ciertos alimentos en la altitud.

Investigaciones realizadas por el Fraunhofer Institute for Building Physics en Alemania, analizando platos servidos por aerolíneas en Estados Unidos y Canadá, revelaron que la presión en cabina puede reducir nuestra sensibilidad al dulce y al salado entre un 20% y 30%. Esto significa que lo que saboreamos normalmente en tierra, en el avión puede sentirse insípido, llevándonos a elegir opciones menos saludables.

¿Por qué las pastas pueden ser tu peor enemigo?

Charles Platkin, parte del equipo de estudio, explica que «comer muchos carbohidratos, como pastas con salsas, panes, muffins o pasteles, te hará sentir irritado y con la sensación de no estar satisfecho». La razón es que los niveles de azúcar en sangre se disparan y luego caen drásticamente, afectando negativamente tu estado de ánimo y energía.

La clave está en buscar comidas ligeras y con olores sutiles. Piensa en frutas frescas, frutos secos o galletas integrales sin olores penetrantes. Tu nariz y la de tus compañeros de viaje te lo agradecerán.

Y tú, ¿cuál crees que es el peor olor que te has encontrado en un avión? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

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