Portavelas colgante hecho a mano: decoración natural con varillas de mimbre
Los faroles y portavelas crean una atmósfera cálida y acogedora en el exterior de forma inmediata. Pero cuando no simplemente reposan sobre una mesa, sino que cuelgan y se mecen libremente en el aire, el efecto es todavía más especial.
Por eso este portavelas colgante DIY con varillas de mimbre es una idea tan original para balcón, terraza o jardín. Con muy pocos materiales se consigue una decoración colgante de aspecto natural que combina elegancia moderna con ese encanto rústico tan difícil de lograr. Aquí te contamos cómo hacerlo paso a paso.
Decoración colgante natural: lo que necesitas saber antes de empezar
Quien quiera crear decoración natural de forma artesanal no necesita demasiados materiales. En este proyecto, los protagonistas son las varillas largas y flexibles junto con la rodaja de madera. La forma arqueada que adquieren las varillas da lugar a una estructura colgante elegante, perfecta para terrazas con pérgola, balcones techados o rincones del jardín.
Lo que hace especial a esta construcción es que, aunque parece elaborada, en realidad es sorprendentemente sencilla. Además, puedes adaptarla fácilmente en cuanto a tamaño y materiales según tus preferencias.
Materiales necesarios para el portavelas colgante
Para elaborar esta decoración con varillas de mimbre necesitarás:
- Varillas largas y flexibles en la cantidad que desees (por ejemplo, varillas de sauce)
- 1 rodaja de madera o tabla cuadrada
- Taladro
- Cuerda natural o cordón de algodón
- Farol de cristal o recipiente de vidrio grande
- Material de relleno decorativo (opcional)
- Tijeras o tijeras de jardinería
Cuanto más largas sean las varillas, más elegante lucirá el portavelas colgante terminado. Es importante también que todas las varillas tengan un grosor lo más similar posible entre sí.
Cómo hacer el portavelas colgante paso a paso
Paso 1: Atar las varillas por el extremo superior
Comienza juntando las varillas por uno de sus extremos, apretándolas bien entre sí. Enrolla la cuerda natural varias veces alrededor del conjunto con firmeza hasta formar un manojo estable y compacto.
Procura colocar la cuerda bastante cerca del extremo de las varillas. Este primer paso es la base sobre la que se sustenta todo el portavelas colgante.
Paso 2: Taladrar los agujeros en la rodaja de madera
Ahora toca preparar la pieza de madera. Haz agujeros distribuidos de forma uniforme a lo largo del borde exterior de la rodaja, uno por cada varilla. La distancia entre ellos debe ser lo más regular posible para que la estructura quede perfectamente nivelada al colgar.
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Los agujeros deben ser ligeramente más grandes que el diámetro de las varillas. Así será más fácil introducirlas y ajustar su posición posteriormente.
Paso 3: Pasar las varillas por la rodaja de madera
Introduce cada varilla por uno de los agujeros taladrados. Empújalas completamente hasta que asomen por el otro lado. En este momento ya empezará a verse la forma característica del portavelas: estrecha y unida en la parte superior, abierta en el centro y convergente de nuevo en la parte inferior.
Desliza la rodaja de madera hacia arriba hasta que quede suficiente espacio libre en la parte inferior para colocar el farol.
Paso 4: Atar también el extremo inferior
Una vez que la rodaja esté bien posicionada, recoge los extremos inferiores de las varillas y átalos igualmente con cuerda natural. Aquí es donde se forma esa silueta característica en gota de agua que le da tanto carácter a esta pieza. Este paso no solo aporta estabilidad, sino que transforma unas simples varillas de sauce en una escultura decorativa con verdadera personalidad.
Atención: dependiendo del número de varillas que uses, los espacios entre ellas se irán reduciendo, lo que puede dificultar introducir el farol de cristal y colocarlo sobre la rodaja. Comprueba esto antes de atar los extremos y, si es necesario, coloca el recipiente de vidrio sobre la rodaja antes de hacer el nudo final.
Paso 5: Decorar el farol
Por último, personaliza el farol de cristal a tu gusto. Además de una vela (preferiblemente LED por seguridad), puedes añadir piedras decorativas de colores, arena fina, conchas, pequeñas piedras o flores secas. El resultado es especialmente bonito en terrazas de madera, bajo pérgolas o colgado libremente en el jardín.
Conclusión: decoración DIY natural con un gran impacto visual
Crear un portavelas colgante de forma artesanal no tiene por qué ser complicado. Con materiales muy básicos se obtiene una decoración colgante elegante, con un aire natural e individual que resulta difícil de encontrar en las tiendas.
La combinación de varillas de mimbre, madera y cristal convierte este portavelas en un auténtico elemento de atracción visual: durante el día funciona como decoración natural de gran efecto, y al caer la noche se transforma en una cálida fuente de luz que invita a quedarse.






