Terrina de calabacín con pollo: la receta fácil
Cuando la cena tiene que estar lista rápido, pero apetece algo casero, caliente y reconfortante, esta terrina de calabacín con pollo es una solución perfecta. Láminas finas de calabacín envuelven un relleno jugoso de pollo, huevos, yogur y queso. El resultado es un plato aromático y consistente que se corta perfectamente y está igual de bueno tanto caliente como templado.
Ingredientes
- 30 g de mantequilla blanda para el molde
- 1 calabacín grande
- 4 huevos
- 100 g de yogur griego
- 500 g de pechuga de pollo
- 120 g de queso rallado, por ejemplo Gouda o Emmental
- 1/2 cebolla roja
- 1/2 tomate
- Especias para pollo, sal y pimienta al gusto
Preparación
1. Lava el calabacín y córtalo a lo largo en láminas muy finas. Lo más cómodo es hacerlo con un pelador de verduras o una mandolina.
2. Engrasa bien un molde de cake con la mantequilla blanda y fórralo con las láminas de calabacín. Las láminas deben cubrir el fondo y los laterales, dejando que sobresalgan ligeramente por los bordes para poder cerrar la terrina por arriba al final.
3. Corta la pechuga de pollo en dados muy pequeños, de un centímetro como máximo. Si prefieres una textura más homogénea, puedes picarla finamente o pasarla por la picadora. Sazona la carne con las especias para pollo, sal y pimienta.
4. En un bol, bate los huevos junto con el yogur griego. Añade el pollo condimentado y mezcla todo bien. Incorpora después el queso rallado y remueve hasta integrar. Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa la superficie.
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5. Corta la cebolla y el tomate en rodajas finas y distribúyelos por encima. Espolvorea más queso si lo deseas. Dobla las láminas de calabacín que sobresalen hacia el interior, cubriendo el relleno por completo.
6. Tapa el molde de forma holgada para que el pollo se cocine de manera uniforme y la superficie no se dore demasiado rápido. Hornea a 180 °C con calor arriba y abajo durante 25 a 30 minutos. Retira la tapa y continúa horneando otros 15 o 20 minutos, hasta que la terrina esté firme y la superficie luzca ligeramente dorada.
Consejos para que la terrina quede especialmente jugosa
- Corta el calabacín lo más fino posible para que se adapte bien al molde y la terrina sea fácil de cortar después. Si el calabacín tiene mucha agua, sala las láminas, déjalas reposar 10 minutos y sécalas con papel de cocina. Así la terrina quedará más compacta y no resultará aguada.
- Para un sabor más intenso, puedes añadir ajo, perejil fresco, cebollino o hierbas italianas a la mezcla de huevo y yogur.
- Corta el pollo en trozos lo más pequeños posible, de entre 0,5 y 1 cm. Cuanto más pequeños sean los trozos, más uniforme será la cocción.
- Si al terminar el tiempo de horneado el centro aún se nota muy blando, vuelve a cubrir el molde con papel de aluminio y hornea entre 5 y 10 minutos más.
- Utiliza preferiblemente un molde de cake estándar de unos 25 × 11 cm. Si el relleno queda demasiado alto, el tiempo de cocción se alargará considerablemente.
Versión vegetariana sin pollo
Para preparar una terrina de calabacín vegetariana, basta con sustituir el pollo por otras alternativas. Los champiñones salteados, el pimiento, las espinacas o los ramilletes pequeños de brócoli funcionan muy bien. El tofu ahumado, el queso feta o los garbanzos cocidos también aportan consistencia y sabor al relleno. Lo importante es saltear o escurrir bien las verduras con mucha agua antes de añadirlas, para que la terrina no quede suelta durante el horneado.
Esta terrina de calabacín se sirve de maravilla acompañada de una ensalada fresca, requesón con hierbas o un dip ligero de yogur. Es un estupendo plato para cenar caliente, aunque al día siguiente también está deliciosa fría.






