Una técnica tradicional de trenzado sorprendentemente fácil de dominar
¿Te encantan las coronas de lavanda pero no quieres usar aros ni alambre? ¿Crees que trenzar es demasiado complicado? Con esta sencilla técnica podrás crear una corona de lavanda natural utilizando únicamente los propios tallos de las flores, sin necesidad de ningún material adicional. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso.
Lo que necesitas para la corona de lavanda trenzada
- Entre 30 y 50 tallos de lavanda fresca
- Unas tijeras de jardín
- Opcionalmente, cinta de satén, yute o encaje
La cantidad exacta de tallos dependerá del tamaño y la densidad que quieras darle a tu corona. Cuanto más grande y tupida la quieras, más tallos necesitarás.
Por qué es fundamental usar lavanda fresca
Intenta trabajar con la lavanda el mismo día en que la hayas cortado. Los tallos frescos son flexibles y se doblan con facilidad. A medida que se secan, se vuelven quebradizos y pueden romperse fácilmente durante el trenzado.
Antes de empezar, retira las hojas inferiores y los brotes laterales que estorben. Así los tallos quedarán más ordenados y serán más fáciles de manejar. Procura también mantener las cabezas florales lo más juntas posible para que la corona quede uniforme y bien rellena.
Cómo trenzar la corona de lavanda: el método sencillo estilo diente de león
Muchos recordamos haber trenzado coronas de dientes de león en la infancia. Pues bien, la corona de lavanda se elabora siguiendo exactamente el mismo principio. La diferencia es que, en lugar de flores individuales, trabajas con tallos frescos y flexibles de lavanda. A medida que vas incorporando nuevas ramas, la corona crece poco a poco hasta alcanzar el tamaño deseado. No necesitas ningún soporte previo ni alambre floral: la corona se sostiene por sí sola.
Paso 1: Comenzar con dos pequeños manojos
Toma dos pequeños manojos de lavanda y colócalos en forma de cruz, creando una X. Después, enrolla el manojo superior alrededor del que está debajo y coloca los tallos doblados junto al resto.
Con esto habrás creado la primera unión y ya puedes ir incorporando más ramas.
Paso 2: Añadir siempre tres tallos nuevos
Coloca tres tallos frescos de lavanda en el punto donde estés trenzando. Las cabezas florales deben quedar bien pegadas a las flores anteriores. Luego enrolla los tallos largos alrededor de la trenza existente y únelos al resto.
Aprieta el lazo con cuidado, sin doblar ni romper los tallos. A continuación, añade otros tres tallos y repite el proceso. De este modo, la corona irá creciendo de manera progresiva y natural.
Una alternativa para quienes empiezan
Si te resulta más cómodo, puedes comenzar haciendo una pequeña trenza de tres cabos durante unos dos o tres centímetros. Luego incorpora un tallo nuevo por cada lado y sigue trenzándolo directamente.
Acerca cada nueva flor y cada bucle de tallo al anterior con cuidado, para que no queden huecos y la corona resulte más densa. Trabaja de forma uniforme y asegúrate de que las cabezas florales apunten siempre en la misma dirección.
Dale forma circular mientras trenzas
No esperes al final para curvar la trenza. Ve dándole forma redonda poco a poco mientras trabajas. Así la lavanda se irá adaptando gradualmente a la forma de corona y los extremos serán mucho más fáciles de unir al terminar.
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¿Cuándo es suficientemente larga la corona?
La longitud ideal depende de si quieres usarla como tocado o como decoración.
Corona de lavanda para adultos
Para una mujer adulta, la trenza debe medir aproximadamente 56 a 58 centímetros. Dado que los extremos se superponen al cerrarla, el perímetro interior resultante suele ser de unos 54 a 56 centímetros.
Lo más fiable es medir el contorno de la cabeza con una cinta métrica y añadir entre 2 y 3 centímetros extra para el solapamiento.
Corona de lavanda para niños
Para los más pequeños, una longitud de trenza de unos 48 a 50 centímetros suele ser suficiente. Tras el solapamiento, el perímetro interior quedará en torno a los 46 a 48 centímetros. Como las cabezas de los niños varían mucho en tamaño, también aquí conviene medir antes.
Corona de lavanda como decoración
Si la destinas a decorar una mesa o una pared, el tamaño lo decides tú libremente. Ve colocando la trenza en círculo de vez en cuando para comprobar si el diámetro se adapta al espacio que tienes en mente.
Paso 3: Unir los dos extremos
Cuando la corona tenga la longitud adecuada, recorta un poco los tallos demasiado largos o irregulares. Después, superpón el inicio y el final de la trenza unos centímetros.
Toma varios tallos de lavanda especialmente flexibles y enróllalos con firmeza alrededor del punto de unión. Introduce los extremos entre los demás tallos para que no se suelten. También puedes asegurar esta zona con una cinta, lo que resulta especialmente práctico si la corona va a usarse como tocado.
Usos para tu corona de lavanda trenzada
- Como corona de flores para adultos o niños
- Como decoración natural para la puerta
- En una valla de jardín o pérgola
- Como elemento decorativo en la pared
- Como centro de mesa alrededor de un farolillo
- Para fiestas de jardín, bodas o sesiones de fotos
Recién terminada, la corona luce especialmente exuberante y con un color muy vivo. Con el tiempo, se irá secando y adquirirá ese característico aspecto plateado-violáceo tan propio de la Provenza.
Cómo decorar la corona de lavanda
Por sí sola, la corona trenzada ya resulta muy bonita. Pero si quieres personalizarla aún más, puedes añadirle distintos elementos decorativos según tu gusto:
- Cintas largas de satén
- Un lazo de yute
- Cinta de encaje
- Pequeñas flores secas
- Espigas de cereales
En una corona para el cabello, las cintas largas cayendo por la nuca quedan especialmente elegantes. Para decorar una puerta o una pared, suele bastar con un lazo sencillo o un pequeño ramo de flores secas.
Consejos prácticos para que te salga perfecta
- Trabaja siempre con lavanda lo más fresca posible.
- Retira hojas y brotes laterales antes de empezar a trenzar.
- No trences demasiado suelto, pero tampoco tan apretado que los tallos se rompan.
- Empuja siempre las flores nuevas bien pegadas a las anteriores.
- Ve dando forma curva a la trenza desde el principio.
- Mide el contorno de la cabeza si vas a usar la corona como tocado.
Conclusión: una corona de lavanda natural sin soporte previo
Si alguna vez has trenzado una corona de dientes de león o margaritas, esta técnica te resultará muy familiar desde el principio. Añadiendo y enrollando continuamente nuevos tallos de lavanda, se va formando una corona completamente natural que prescinde tanto del alambre como de cualquier base prefabricada.
Ya sea como corona floral, decoración para la puerta o centro de mesa, el resultado tiene todo el encanto del verano, huele de maravilla y admite todo tipo de adornos según tu estilo personal.






