Las cestas como protagonistas de una decoración otoñal para exteriores
¿Qué te parecería crear una instalación exuberante donde calabazas, manzanas, ramas y plantas de temporada parecen flotar libremente unas sobre otras? Si tienes una buena colección de cestas acumuladas en el trastero, esperando su momento, ha llegado la hora de que brillen.
Las viejas cestas de mimbre y esparto tienen en otoño su gran protagonismo. En lugar de limitarse a contener frutas y verduras, se convierten ellas mismas en el corazón de una decoración de Acción de Gracias verdaderamente singular.
Las cestas se transforman en una espectacular decoración de Acción de Gracias para exteriores
La idea consiste en crear un arco extraordinario combinando cestas de distintos tipos, que luego pueden llenarse con flores otoñales y frutos de temporada. Con un poco de creatividad, esta decoración natural para el jardín, la terraza o una pared exterior resulta sorprendentemente sencilla de ejecutar.
Para esta propuesta se combinan cestas muy diversas entre sí. Los modelos grandes, pequeños, redondos, ovalados o alargados aportan variedad y dan vida al conjunto. Precisamente las cestas antiguas con pequeñas marcas de uso encajan a la perfección con el carácter rústico que evoca la celebración de la cosecha en el jardín. Para rellenar los huecos puedes utilizar incluso salvamanteles de esparto o tablas de cortar.
Las cestas se llenan con todo lo que ofrece la cosecha otoñal: calabazas, manzanas, peras, maíz, pan, cebollas o ramas con bayas. Entre medias, las hierbas decorativas, los girasoles y otras flores de temporada crean transiciones ligeras y naturales.
Consejo: Coloca las cestas más grandes como punto focal e intercala las más pequeñas entre ellas. Variar las alturas y los espacios genera la sensación de una instalación tridimensional que parece casi suspendida en el aire. Los colores recurrentes como el naranja, el rojo, el marrón, el amarillo y el verde unifican visualmente todos los elementos.
Opción 1 — Decoración de Acción de Gracias en la pared con malla de gallinero
Si quieres fijar la decoración en una pared exterior, la malla de gallinero puede actuar como estructura base invisible. El proceso es más sencillo de lo que parece:
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- Enrolla la malla de gallinero formando un cilindro o una estructura tridimensional.
- Combina varios de estos rollos de malla para obtener una base alargada.
- Fija en la pared elegida los tornillos y puntos de anclaje necesarios.
- Sujeta la estructura de malla a los tornillos con bridas o alambre fino.
- Coloca las cestas en distintos puntos y fíjalas también de forma segura con bridas a la malla.
- Rellena las cestas ya sujetas con calabazas, frutas, ramas y plantas de temporada. Los objetos pesados deben colocarse únicamente en las cestas inferiores, que además cuentan con el apoyo del suelo.
La fijación debe ser suficientemente resistente para soportar tanto el peso de las cestas como el de su contenido. En una pared de la casa, asegúrate de utilizar el soporte adecuado, así como los tacos y tornillos apropiados para cada tipo de superficie.
Opción 2 — Cestas colgadas en un arco independiente
Si no dispones de pared, la idea funciona igual de bien con un arco de jardín independiente y estable como estructura base. Las cestas se fijan a distintas alturas y con diferentes separaciones, preferiblemente con bridas resistentes u otros elementos de sujeción adecuados.
La decoración resulta especialmente atractiva cuando las cestas no cuelgan alineadas de forma rígida. Algunas pueden sobresalir ligeramente hacia fuera, otras quedar más bajas o colocarse de forma escalonada. Así se consigue una instalación de cosecha poco convencional que transmite una sensación de ingravidez casi mágica.
Estos productos de la cosecha hacen la decoración aún más bonita
Para lograr una decoración otoñal de Acción de Gracias llena de vida y variedad, estos elementos son especialmente recomendables:
- Calabazas pequeñas y grandes
- Manzanas y peras
- Mazorcas de maíz
- Cebollas y ajos
- Pan y pequeñas hogazas
- Ramas con bayas
- Hierbas secas decorativas
- Girasoles
- Crisantemos
- Gramíneas ornamentales secas
- Cereales como el trigo
- Ramas de tomate
- Otras plantas otoñales de temporada
Todos estos elementos decorativos pueden sustituirse por versiones artificiales, lo que no solo reduce el peso del conjunto, sino que también garantiza una decoración mucho más duradera.
Busca un equilibrio entre los frutos más contundentes y las ramas más delicadas. Las calabazas, por ejemplo, quedan especialmente bien acompañadas de hierbas, mientras que las manzanas y las peras cobran vida entre hojas y ramas con bayas.
Conclusión: la decoración natural de cosecha puede ser exuberante
Esta decoración de Acción de Gracias para exteriores no tiene por qué ser perfecta. Precisamente la mezcla de cestas antiguas, formas distintas y productos reales de la cosecha es lo que le da su encanto particular. Ya sea en la pared o colgada de un arco de jardín, con un poco de atrevimiento y generosidad en el volumen surge una decoración otoñal natural extraordinaria que transforma el jardín y la terraza en un auténtico paisaje de cosecha lleno de atmósfera.






