Jamie Oliver revela los secretos para unas fajitas y un Alfredo de pollo perfectos en casa

Jamie Oliver revela los secretos para unas fajitas y un Alfredo de pollo perfectos en casa

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que preparaste una receta de Jamie Oliver? Si tienes pollo en casa, el aclamado chef comparte dos propuestas increíblemente sencillas que transformarán tu comida. Olvídate de las complicaciones y descubre cómo, con pocos ingredientes, puedes crear platillos que deleitarán a tu paladar.

En mi práctica como cocinero aficionado, a menudo busco esa chispa que eleve una comida cotidiana a algo especial. Jamie Oliver tiene un don para eso, simplificando técnicas complejas y haciéndolas accesibles para todos. Estas dos recetas son un claro ejemplo de su genialidad: rapidez, sabor y ese toque casero que nos encanta.

Fajitas de Pollo: Un Viaje Rápido a México

Las fajitas son un clásico que, bien preparadas, son una delicia. La clave está en el equilibrio de sabores y texturas. Jamie Oliver nos lo pone fácil con ingredientes que seguramente ya tienes o puedes conseguir sin problema.

Ingredientes para las Fajitas de Pollo:

  • 200g de repollo morado
  • Vinagre de vino tinto
  • Aceite de oliva
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla morada grande
  • 1 frasco de salsa (180g)
  • Ramitas de cilantro fresco
  • 8 tortillas pequeñas

Preparación Paso a Paso:

1. Empieza cortando finamente el repollo morado. Mézclalo en un bol con una cucharada de vinagre de vino tinto y resérvalo. Este toque ácido le dará frescura.

2. Calienta una sartén grande a fuego medio con una cucharada de aceite de oliva. Corta el pollo en tiras gruesas, añádelo y fríelo durante 6 a 8 minutos, o hasta que esté dorado y cocido por completo. Retíralo a un plato y reserva.

3. Retira las semillas del pimiento rojo y córtalo en tiras finas. Pela y corta la cebolla morada en juliana. Vuelve a poner la sartén al fuego con otra cucharada de aceite. Añade las verduras cortadas, tapa y cocina por 2 minutos, o hasta que estén ligeramente tiernas. Luego, destapa y fríe hasta que doren ligeramente y desprendan un aroma delicioso, removiendo ocasionalmente.

4. Regresa el pollo a la sartén y cocina a fuego bajo hasta que esté completamente cocido. Si notas que está muy seco, añade un poquito de agua. Sazona al gusto y retira el cilantro fresco picado.

5. Calienta las tortillas según las instrucciones del paquete. Sirve todo junto: el pollo, las verduras y el repollo encurtido. Para un toque extra, añade una cucharada de yogur natural y unas rodajas de limón para exprimir por encima. ¡Es un festín rápido y lleno de sabor!

Chicken Alfredo: Cremoso y Reconfortante

El Chicken Alfredo es un plato que evoca hogar y calidez. La salsa cremosa, el pollo tierno y la pasta perfectamente cocida son la combinación ganadora. Jamie Oliver nos muestra cómo lograr esa textura de restaurante en pocos minutos.

Ingredientes para el Chicken Alfredo:

  • 150g de fettuccine o tagliatelle seco
  • Aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • 2 pechugas de pollo
  • 15g de mantequilla sin sal
  • 150ml de nata líquida
  • 40g de queso parmesano rallado
  • 1 pizca de nuez moscada entera
  • 200g de rúcula

Preparación Detallada:

1. Cocina la pasta según las instrucciones del paquete. Escúrrela, pero guarda una taza del agua de cocción. Este líquido será clave para la salsa.

2. Para el pollo, calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto. Añade una cucharadita de aceite de oliva y los dientes de ajo machacados con piel. Sazona las pechugas de pollo con sal marina y pimienta. Cuando el ajo empiece a chisporrotear, añade el pollo. Cocina, volteando cada minuto durante unos 4 minutos, hasta que esté dorado.

3. Incorpora una pequeña porción de mantequilla, baja ligeramente el fuego y cocina 1 minuto más por cada lado, o hasta que esté completamente cocido. Inclina la sartén y riega el pollo con la grasa. Retira el pollo a un plato para que repose. Añade la mantequilla restante a la sartén, junto con la nata y un poco del agua de la pasta. Cocina a fuego bajo hasta que reduzca y obtengas una consistencia de salsa sedosa.

4. Con unas pinzas, traslada la pasta directamente a la salsa. Retira del fuego, ralla finamente el parmesano y mézclalo todo, junto con una pizca de nuez moscada rallada. Sazona al gusto. Remueve hasta obtener un salsa sedosa y cremosa, añadiendo más agua de cocción si es necesario.

5. Sirve la pasta en dos platos o en una fuente grande. Corta el pollo en rodajas finas en diagonal y colócalo sobre la pasta. Añade rúcula fresca y más parmesano rallado y nuez moscada si lo deseas. ¡Una cena digna de cualquier ocasión especial, pero lista en un santiamén!

Ahora que conoces estos trucos de Jamie Oliver, ¿cuál de estas dos recetas te animas a preparar primero? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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