7 hábitos invernales que disparan tu estrés (y cómo evitarlos)

7 hábitos invernales que disparan tu estrés (y cómo evitarlos)

El invierno llega con días grises y fríos, invitándonos a refugiarnos en casa. Si bien parece una solución lógica, este simple cambio de rutina puede estar agudizando tu ansiedad sin que te des cuenta. Los expertos advierten que los días cortos y la menor exposición al sol afectan nuestro estado de ánimo y sueño, pero hay hábitos comunes que empeoran la situación drásticamente. ¡Es vital prestarles atención ahora mismo!

¿Por qué el invierno nos pone de mal humor?

El doctor Rio Wilson, fundador de Brain-Body Therapy, explica que el invierno interrumpe los sistemas que nos ayudan a mantener la estabilidad emocional. La reducción de luz solar puede alterar la serotonina y melatonina, cruciales para el humor y el sueño. Además, el frío nos impulsa a movernos menos y a pasar más tiempo a puertas cerradas, limitando dos poderosos reguladores de nuestro sistema nervioso: la actividad física y la interacción social.

Por eso, en Real Simple han identificado 7 hábitos típicos del invierno que, sin ser conscientes, están disparando tus niveles de estrés. Identificarlos es el primer paso para recuperar tu calma.

Malos hábitos invernales que disparan el estrés

1. Pasar demasiado tiempo encerrado

Es tentador acurrucarse en el sofá, pero el aislamiento prolongado en casa, especialmente por el clima, puede incrementar la ansiedad. La terapeuta Payal Patel señala que «quedarse aislado en casa puede llevar a un ciclo de pensamientos excesivos. La ansiedad se manifiesta en torno a la idea de ‘control’, y como el invierno es tan impredecible, muchas personas terminan perdiendo la noción de rutina».

Aunque los días sean cortos, intenta salir. Aunque no haya sol directamente, un soplo de aire fresco, incluso en un día nublado, puede hacer una gran diferencia. Si trabajas en interiores, haz un esfuerzo por salir un momento al aire libre.

2. Aumentar el tiempo frente a las pantallas

En casa, es fácil caer en la tentación de ver más televisión, pasar horas en el ordenador o navegar sin fin por redes sociales. Patel advierte: «Pasar demasiado tiempo en redes sociales o incluso leyendo noticias puede ser agotador. También puede poner a las personas en una espiral de ‘debería estar haciendo esto’ o ‘debería ser mejor’, lo que lleva a pensamientos negativos».

No hay nada malo en disfrutar una serie o videos divertidos, pero el exceso puede ser perjudicial. Busca un equilibrio y sé consciente de cómo te hacen sentir estas plataformas.

3. Descuadrar tus patrones de sueño

La oscuridad extendida y la desregulación del ritmo circadiano pueden alterar tus horarios de sueño. Wilson comenta que esto «envía señales al cuerpo de que está bajo estrés».

Intenta mantener un horario de sueño lo más regular posible, incluso los fines de semana. Una buena higiene del sueño es clave para regular tu humor.

4. Cancelar planes por doquier

Es fácil caer en la trampa de anular salidas para quedarte en casa. Patel recomienda mantener los compromisos. «Cumplir los planes, como salir a caminar o encontrarse con amigos, incluso cuando hace frío, es fundamental», asegura.

Mantener la conexión social y la actividad física fuera de casa, aunque sea brevemente, te ayudará a no caer en la espiral del aislamiento.

5. Abusar del alcohol y la cafeína

Es común recurrir a estas bebidas para «animarse» o como simple pasatiempo invernal. Sin embargo, Patel recalca que «disminuir el consumo de alcohol y cafeína puede llevar a una reducción de la ansiedad».

Considera alternativas más saludables para combatir el aburrimiento o el frío, como infusiones o actividades que no alteren tu estado de ánimo.

6. Dejar de mover el cuerpo

La actividad física es un poderoso antídoto contra la ansiedad en cualquier época del año. Si el frío te detiene, busca alternativas en casa. Un entrenamiento en YouTube, una rutina de yoga o incluso bailar pueden ser excelentes opciones para mantenerte activo.

No necesitas un gimnasio para mantener tu cuerpo en movimiento. La clave es la constancia.

7. Ser demasiado exigente contigo mismo

Con el inicio de año, muchos nos marcamos propósitos que, a menudo, abandonamos. Si te encuentras en esta situación, la principal recomendación de Patel es: «Muchas personas son más duras consigo mismas de lo que serían con un amigo». Nuestra autoimagen influye directamente en nuestros pensamientos, comportamiento y bienestar emocional.

Sé compasivo contigo mismo. Reconoce tus esfuerzos y ajusta tus expectativas si es necesario. Pequeños pasos consistentes son más efectivos que grandes metas inalcanzables.

Este invierno, presta atención a estos hábitos que, sin darte cuenta, pueden estar aumentando tu estrés. ¿Cuál de estos puntos te resulta más familiar? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

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