El secreto del postre viral de los Juegos Olímpicos: ¿Bolo de lava o *petit gâteau*?

El secreto del postre viral de los Juegos Olímpicos: ¿Bolo de lava o *petit gâteau*?

Los atletas olímpicos son conocidos por su disciplina y dedicación extrema, pero, ¿sabías que sus comidas de recuperación incluyen un postre que está causando sensación? Olvídate de las opciones «saludables» que podrías imaginar. Resulta que uno de los dulces que más energiza a los deportistas en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, celebrados en Italia, es un irresistible bolo de chocolate que ha conquistado las redes sociales. Si quieres saber qué están comiendo para rendir al máximo y recrear esa magia en tu propia cocina, sigue leyendo.

Del hielo a tu mesa: la historia detrás del dulce viral

Todo comenzó cuando la patinadora canadiense Courtney Sarault compartió en redes sociales un vistazo a las sobremesas que se servían en la Villa Olímpica. Inmediatamente, las imágenes de este tentador bolo provocaron un aluvión de comentarios y un deseo colectivo por descubrir su receta. La propia atleta lo describió jocosamente como un «muffin de chocolate», lo que desató un debate divertido en línea. Algunos insisten en que se trata de un sofisticado *lava cake* (bizcocho de lava), mientras que otros prefieren llamarlo *petit gâteau*. Independientemente de la etiqueta exacta, lo que es innegable es su delicioso misterio.

Descifrando la receta: ingredientes clave para tu bolo de oro olímpico

Tras el revuelo digital y las múltiples réplicas que surgieron, hemos logrado descifrar la esencia de este postre que está robando corazones (y energía a los atletas). La clave está en la sencillez y la calidad de los ingredientes. Aquí tienes lo que necesitarás para preparar tu propia versión de este dulce campeón:

  • Chocolate negro del 70% cacao: Es fundamental que sea un buen chocolate, troceado para que se funda fácilmente en el microondas.
  • Huevos y yema de huevo: Aportan la textura rica y la estructura necesaria.
  • Cacao en polvo: Para intensificar el sabor a chocolate y darle ese toque característico.
  • Azúcar: El dulzor justo para equilibrar el amargor del cacao.
  • Mantequilla sin sal: Base grasa que aporta suavidad y ayuda a la untuosidad.
  • Harina: La cantidad justa para ligar la mezcla sin que quede pesado.
  • Extracto de vainilla: Un toque aromático que realza todos los sabores.

Paso a paso: el camino hacia la gloria culinaria

Prepara tu cocina para una experiencia de alta competición. Seguir estos pasos te llevará directo al podio de los postres caseros. La magia reside en el punto justo de cocción, ese momento en el que el exterior está tierno y el interior sigue fundiéndose. **No te asustes si el centro parece ligeramente crudo al sacarlo del horno; ¡eso es exactamente lo que buscamos!**

Preparación detallada para un resultado impecable:

  1. Precalienta tu horno a la máxima temperatura y prepara tus moldes individuales. Engrásalos muy bien con mantequilla blanda o spray de aceite. Una vez engrasados, espolvorea generosamente con cacao en polvo, asegurándote de cubrir fondo y paredes. Esto evitará que se peguen y aportará una capa extra de sabor.
  2. En un bol apto para microondas, derrite la mantequilla junto con el chocolate troceado. Hazlo en intervalos cortos de 20 segundos, removiendo bien tras cada uno para evitar que se queme. Una vez esté todo derretido y bien integrado, bate hasta obtener una mezcla homogénea y reserva.
  3. En otro bol, bate con energía el azúcar, el huevo entero y la yema durante unos 2 a 4 minutos. Buscamos que la mezcla se aclare y espese ligeramente.
  4. Incorpora a la mezcla de huevos la preparación de chocolate derretido. Añade también la harina y la vainilla. Con una espátula, mezcla suavemente con movimientos envolventes hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados. Trabaja lo justo para no desarrollar el gluten en exceso.
  5. Divide la masa equitativamente entre los moldes preparados. Hornea durante 11 a 13 minutos. La clave está en vigilar de cerca: los bordes deben verse firmes, mientras que el centro aún debe tener un ligero movimiento o «temblor».

El toque final de un campeón

Para llevar tu bolo al siguiente nivel, puedes añadir un toque de decorado. Una fina capa de azúcar glas espolvoreado, unas bayas rojas frescas o una bola de helado de vainilla crearán un contraste de temperaturas y sabores delicioso. Disfrútalo inmediatamente, mientras aún está caliente para apreciar su interior fundido. Es la recompensa perfecta después de un día intenso, o simplemente para darte un capricho digno de medalla.

Ahora que conoces el secreto mejor guardado de los atletas olímpicos, ¿te animas a prepararlo en casa? ¿Qué nombre le pondrías tú a este postre: bolo de lava o *petit gâteau*?

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