¿Relojes inteligentes para tu presión arterial? Un estudio revela los preocupantes riesgos de confiarlos ciegamente

¿Relojes inteligentes para tu presión arterial? Un estudio revela los preocupantes riesgos de confiarlos ciegamente

Usar tu reloj inteligente para medir la presión arterial parece una forma futurista de cuidar tu salud. Cada vez más dispositivos prometen esta función, haciéndote sentir en control. Pero, ¿qué sucede cuando esta tecnología te falla justo cuando más la necesitas?

Un reciente estudio publicado en el Journal of the American Medical Association enciende las alarmas, especialmente para quienes ya luchan contra la hipertensión. Podríamos estar confiando nuestra salud a un dispositivo que, en realidad, nos está dando una falsa sensación de seguridad.

La promesa vs. la realidad de los smartwatches

Muchos de nosotros hemos pensado: «¡Qué bien! Ya no necesitaré ir al médico tan seguido para chequear mi presión». Es una idea tentadora, pero la investigación revela una verdad incómoda: los smartwatches no son tan fiables como quisiéramos. Frecuentemente, envían alertas equivocadas a personas con presión normal y, peor aún, no detectan la hipertensión en quienes sí la padecen.

Y aquí viene el dato crucial: la hipertensión es un **»asesino silencioso»**. No da avisos claros, por lo que confiar en mediciones imprecisas puede tener consecuencias graves, llevando a diagnósticos tardíos o a tratamientos inadecuados.

¿Cuándo un smartwatch es útil y cuándo es peligroso?

Los expertos son claros: estos dispositivos pueden ser un complemento, pero jamás un reemplazo de las mediciones médicas tradicionales. Adam Bress, uno de los autores del estudio, lo explica de forma sencilla:

«Si el uso de relojes inteligentes ayuda a que las personas se involucren más con el sistema de salud para diagnosticar y tratar la hipertensión, es algo positivo».

Sin embargo, advierte:

«El uso generalizado de la tecnología para el diagnóstico de hipertensión puede generar problemas».

La clave está en la **calidad y fiabilidad de los datos**. Las mediciones hechas en el consultorio médico o el monitoreo fiable en casa siguen siendo los métodos más efectivos para un diagnóstico y control precisos.

Los errores comunes que arruinan tus mediciones caseras

Incluso si confías en tu tensiómetro de casa, podrías estar cometiendo errores que distorsionan los resultados. El cardiólogo Bradley Serwer comparte algunos de los fallos más comunes:

  • Posición incorrecta del brazo: Apoyar el brazo de forma inadecuada, como sobre el regazo, puede darte lecturas erróneas y diagnósticos equivocados.
  • Sentarse mal: Lo ideal es espalda recta, pies en el suelo y piernas sin cruzar. Además, el brazo debe estar apoyado a la altura del corazón.
  • No relajarse lo suficiente: El estrés es un enemigo de la presión arterial. Tómate al menos cinco minutos de calma antes de medirla.
  • Consumir cafeína antes: El café o las bebidas energéticas pueden elevar tus valores temporalmente.
  • Medir a distintas horas: La consistencia es fundamental. Mide tu presión siempre a la misma hora cada día para obtener un patrón fiable.

Por ahora, sabemos que los smartwatches pueden dar falsos positivos y negativos. Se necesitan más estudios para entender la magnitud del problema. Mientras tanto, recuerda que la tecnología es una herramienta, pero no sustituye la prudencia y la consulta médica profesional. Una medición de alta calidad es tu mejor aliada.

¿Tú utilizas tu smartwatch para medir tu presión arterial? ¿Has notado discrepancias entre sus resultados y los de tu médico?

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