El truco del agua caliente que dejará tu campana extractora reluciente

El truco del agua caliente que dejará tu campana extractora reluciente

Con la llegada del calor, la cocina se convierte en el centro de nuestras actividades culinarias. Freír un huevo, preparar una sopa o hacer unas verduras al vapor, el vapor y la grasa flotando en el aire se vuelven nuestros compañeros indeseados. Pasan unos días, y el problema se manifiesta: goteo de aceite de la campana, olores persistentes de comida y una sensación grasa que parece no desaparecer por mucho que limpies. Esto ocurre porque el filtro de tu campana extractora actúa como una «red» que atrapa esas microscópicas partículas de grasa liberadas al cocinar.

¿Por qué la grasa se aferra tanto en verano?

Cuando las temperaturas suben, el aire se vuelve más denso y la grasa suspende en él se adhiere con mayor facilidad a las superficies. En el caso del filtro de la campana extractora, esta grasa penetra profundamente en su estructura metálica. El calor hace que el vapor ascienda más rápido y la grasa se vuelve más líquida, infiltrándose en los poros finos del filtro. Por eso, la limpieza superficial con esponja no suele ser suficiente; eliminas lo visible, pero la grasa incrustada permanece.

La limpieza que disuelve la grasa sin esfuerzo

Olvídate de fregar hasta agotarte. Existe un método infalible que actúa sobre la grasa, disolviéndola en lugar de intentar arrancarla a la fuerza. Es tan sencillo que te preguntarás por qué no lo descubriste antes.

Cómo limpiar el filtro de tu campana extractora sin tallar (paso a paso)

Este método aprovecha la acción del calor y una combinación de ingredientes comunes para derretir la grasa acumulada. ¡Verás cómo fluye sola!

Necesitarás:

  • Agua muy caliente (sin necesidad de que hierva).
  • 2 cucharadas de detergente líquido.
  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio.
  • Una olla grande, un recipiente hondo o el fregadero.

Procedimiento:

  1. Retira con cuidado el filtro metálico de tu campana. Normalmente, se desliza o se libera presionando unas pestañas laterales.
  2. Calienta agua hasta que esté muy caliente.
  3. Coloca el filtro dentro del recipiente preparado.
  4. Añade las cucharadas de detergente.
  5. Incorpora el bicarbonato de sodio poco a poco. Verás cómo empieza a burbujear.
  6. Deja el filtro en remojo durante 20 a 40 minutos.
  7. Observarás cómo el agua se vuelve turbia y oscura; es la grasa desprendiéndose.
  8. Pasado el tiempo, enjuaga el filtro bajo agua corriente. En la mayoría de los casos, no necesitarás ni esponja. Si alguna pequeña zona aún lo requiere, un paño suave será suficiente.

La ciencia detrás de la limpieza mágica

¿Qué sucede exactamente? El agua caliente reblandece la grasa solidificada en el interior del metal. El detergente descompone las moléculas de aceite, mientras que el bicarbonato actúa como un agente desengrasante que ayuda a liberar los residuos adheridos en los poros del filtro. Es una limpieza por reacción química, ¡nada de fuerza bruta!

¿Con qué frecuencia deberías limpiarlo?

Mantener tu campana en óptimas condiciones es clave para un ambiente de cocina fresco y funcional. La frecuencia recomendada es:

  • Cada 15 días: Si cocinas a diario, especialmente frituras o platos con mucha grasa.
  • Una vez al mes: Para un uso moderado de la cocina.

Ignorar esta rutina puede llevar al colapso de tu filtro. Un filtro obstructor no solo impide la extracción de humos y olores, sino que puede hacer que la campana deje de funcionar correctamente, esparciendo aromas indeseados por toda la casa.

Señales de que tu campana extractora te pide auxilio

Presta atención a estas señales de advertencia que indican que es hora de una limpieza profunda:

  • Olor a fritura persistente: Incluso horas después de haber cocinado.
  • Humo que retrocede a la cocina: La campana ya no aspira eficientemente.
  • Goteo de aceite: Visible por la parte inferior del filtro.
  • Ruido inusual: Un sonido más fuerte o forzado de lo normal.

Cuidar de tu campana extractora no solo mejora la calidad del aire en tu cocina, sino que también prolonga la vida útil del electrodoméstico y mantiene tu hogar libre de olores desagradables. ¿Has probado ya este método? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!

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