El truco del bicarbonato: Despídete de las rejillas del horno pegajosas para siempre

El truco del bicarbonato: Despídete de las rejillas del horno pegajosas para siempre

¿Cuándo fue la última vez que te atreviste a limpiar las rejillas de tu horno? Seamos sinceros, esa grasa incrustada y la suciedad acumulada son un verdadero dolor de cabeza. Pero olvídate de las excusas, porque un método revelado por expertos te hará ver estas piezas como nuevas con un simple ingrediente casero.

El secreto está en un aliado inesperado

La limpieza profunda de las rejillas del horno puede parecer una batalla perdida, pero los profesionales de la limpieza tienen un as bajo la manga. La clave no está en químicos agresivos, sino en un ingrediente que probablemente ya tienes en tu despensa: el bicarbonato de sodio.

Este polvo blanco, tan común, tiene un poder sorprendente para descomponer la grasa y los residuos difíciles sin dañar los acabados de tu cocina. La especialista Robin Murphy explica que su efectividad radica en su capacidad para disolver la suciedad persistente.

Cómo transformar tus rejillas con bicarbonato

El proceso es más sencillo de lo que imaginas, pero requiere paciencia. Murphy recomienda dedicar un buen rato para que el remojo haga su magia.

  • Paso 1: Retira las rejillas del horno. Si te preocupa rayar la bañera, coloca una toalla en el fondo antes de poner las rejillas.
  • Paso 2: Si no tienes bañera disponible, una caja plástica grande también servirá.
  • Paso 3: Espolvorea una cantidad generosa de bicarbonato de sodio sobre toda la superficie de las rejillas. Si la grasa es muy rebelde, puedes hacer una pasta mezclando bicarbonato con un poco de agua.
  • Paso 4: Vierte agua caliente y jabón sobre las rejillas, cubriéndolas bien.
  • Paso 5: Deja que todo repose. La clave está en el tiempo: lo ideal es dejarlas en remojo de cuatro horas a toda la noche. Cuanto más tiempo permanezcan, más fácil será la limpieza.
  • Paso 6: Después del remojo, vuelve a fregar. Verás que la mayor parte de la suciedad se desprende con una esponja o cepillo.
  • Paso 7: Enjuaga bien, seca y admira tus rejillas como si fueran nuevas.

¿Esa prisa? Un truco extra

Si eres de los que necesita resultados rápidos, Mónica Taher sugiere usar una esponja de acero en lugar de una esponja suave o cepillo. Esto puede acelerar el proceso si no puedes esperar tanto tiempo de remojo.

Así que ya sabes, la próxima vez que mires esas rejillas sucias, recuerda que la solución está en tu cocina. ¿Te animarías a probar este método?

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