Ya es enero y esa lista de propósitos de Año Nuevo que hiciste en diciembre seguro que incluye empezar a hacer ejercicio. Si los días pasan y sigues posponiéndolo, tengo una idea que podría darte el empujón que necesitas. A veces, solo hace falta encontrar el lugar adecuado: uno que no solo te motive, sino que te enamore. Lugares que te hagan sentir que correr no es una obligación, sino un placer.
He estado explorando Lisboa con mis zapatillas puestas, buscando esos spots que transforman una simple carrera en una experiencia. Y créeme, he encontrado joyas. Lugares que quizás pases por alto si no sabes dónde mirar, pero que al descubrirlos, te preguntan cómo has podido vivir sin ellos hasta ahora. Aquí te traigo 8 de esos lugares que hacen que corredores de todos los niveles quieran pisar el asfalto (o la tierra).
De Belém a Parque das Nações: corre entre historia y modernidad
Si buscas vistas que te corten la respiración y un recorrido lleno de puntos de interés, Lisboa te lo pone fácil desde el primer kilómetro.
1. La Ribeira de Belém: patrimonio y brisa del Tajo
Este es, sin duda, uno de los recorridos más espectaculares. Mientras tus pies marcan el ritmo, tus ojos se deleitan con la Torre de Belém, el imponente Padrão dos Descobrimentos, el moderno MAAT y el histórico Museu da Eletricidade. Es un circuito ideal para quienes empiezan, ya que las subidas y bajadas son suaves, casi imperceptibles.
Mi truco: Madruga un poco para correr al amanecer. Ver cómo el sol ilumina estos monumentos es una experiencia que no se olvida.
2. Parque das Nações: vistas al atardecer y pura energía
Siguiendo la línea del río, llegamos a Parque das Nações. Si coincides con el atardecer, te espera un espectáculo natural que te cargará las pilas. Correr a orillas del Tajo, con el puente 25 de Abril de fondo, es una sensación única. Además, su terreno plano y despejado lo hace perfecto para principiantes, ¡casi no hay obstáculos que te frenen!
Un detalle: Esta zona parece sacada del futuro, pero su conexión histórica con el río la hace increíblemente especial para corredores.
Verde y aventura: naturaleza urbana y escapadas costeras
Si tu alma pide más verde, aire puro y el sonido de las olas, estas opciones te encantarán. Son lugares donde el ejercicio se siente como una forma de reconectar con la naturaleza.
3. Parque Monsanto: el pulmón verde de Lisboa
Para los amantes de los árboles y la montaña, Monsanto es el santuario. Ya sea al alba o al caer la tarde, este parque ofrece la oportunidad perfecta para respirar profundamente y sumergirte en un mar de verdor. Correr aquí es como una sesión de meditación activa.
- Tip práctico: Explora los senderos menos transitados para descubrir rincones aún más salvajes.
4. Ericeira: sol, brisa marina y circuitos para todos
Si quieres exprimir al máximo el sol y la brisa del Atlántico, Ericeira es tu destino. Los circuitos varían desde rutas tranquilas hasta desafíos de alta intensidad. Podrás pasar por la Praia da Baleia, la Praia dos Pescadores y el mirador de Ribeira D’Ilhas. ¡Hay mucho que explorar!
Nota mental: No olvides tu bañador. Después de correr, un chapuzón en el mar es el mejor premio.
Alternativas céntricas y oasis deportivos
¿Crees que en el centro de Lisboa no hay buenos sitios para correr? ¡Piénsalo de nuevo! Y si lo tuyo son los deportes en general, el último lugar te va a impresionar.
5. Passeio Marítimo Oeiras/Paço de Arcos: el clásico que nunca falla
Este paseo es un favorito para corredores, ciclistas y paseantes. Recorrerlo de ida y vuelta suma unos seis kilómetros, una distancia perfecta para una buena sesión. Y sí, si el calor aprieta, el mar está justo ahí esperándote.
Lo que más me gusta: La sensación de estar conectado con el mar mientras corres; es simplemente revitalizante.
6. Jardim do Campo Grande: actividad y espacio en el corazón de la ciudad
Buscando una alternativa en pleno centro de Lisboa, el Campo Grande te sorprenderá. Es un parque vibrante, lleno de vida familiar, pero con amplias zonas perfectas para ponerte en forma. No es solo un lugar para correr, es un punto de encuentro.
- Consejo: Ideal si trabajas cerca y quieres desconectar a mediodía.
7. Parque Eduardo VII: vistas y comodidad para el día a día
Siguiendo en el centro, el Parque Eduardo VII es otra excelente opción, especialmente si tu rutina diaria te acerca a esta zona. Lleva tu ropa de deporte y, al terminar la jornada, aprovecha para correr. No solo te mantendrás en forma, sino que también evitarás el tráfico en hora punta.
Un detalle interesante: Las vistas desde la cima del parque son espectaculares, ¡un extra para tu sesión de running!
8. Parque do Jamor: un paraíso para deportistas de élite y aficionados
Considerado un verdadero oasis para los que aman el deporte, el Parque do Jamor lo tiene todo. Además de ser un lugar fantástico para correr, ofrece actividades como piragüismo, pádel y pistas de voleibol. Es el sitio perfecto si te gusta combinar tu sesión de running con otras disciplinas.
Lo que debes saber: Las instalaciones están muy bien cuidadas y hay rutas para todos los niveles.
Ahora que tienes esta lista, ¿cuál de estos rincones lisboetas te llama más la atención para tu próxima carrera?



