Desmontamos 6 mitos sobre la obesidad que crees que son verdad

Desmontamos 6 mitos sobre la obesidad que crees que son verdad

¿Sabías que más de la mitad de la población adulta en España tiene sobrepeso u obesidad? Datos recientes del INE de 2022 revelan una realidad preocupante, y lo que es peor, a menudo la abordamos con información errónea. Hoy, 4 de marzo, Día Mundial de la Obesidad, es el momento perfecto para desterrar las falsas creencias que nos rodean y que impiden un abordaje real y efectivo.

Muchos de estos mitos vienen cargados de estigma y desconocimiento. He investigado a fondo, hablando con expertos, para traerte la verdad detrás de las afirmaciones más comunes sobre la obesidad. Prepárate, porque lo que creías saber podría cambiar por completo.

Mito 1: La obesidad se debe solo a la falta de fuerza de voluntad

Es una de las ideas más arraigadas: si alguien tiene obesidad, es porque le falta autodisciplina. Pero la realidad es mucho más compleja. «No siempre la falta de educación nutricional, de fuerza de voluntad, comer en exceso o la pereza son los factores que contribuyen al sobrepeso», explica Kimberly Gallien, experta en salud.

Muchas veces, el acceso a alimentos saludables y su coste influyen directamente en nuestras decisiones. La falta de opciones asequibles y nutritivas puede llevarnos a elecciones menos saludables sin que tengamos el control total.

Mito 2: Las personas con obesidad son menos activas

Este equívoco es dañino y generalizado. Culpar al sedentarismo sin tener en cuenta el entorno es un error común. «La falta de actividad física también está influenciada por el ambiente en el que viven las personas», señala un médico consultado.

  • Infraestructura de barrios: La disponibilidad de parques, aceras seguras y gimnasios asequibles juega un papel crucial.
  • Acceso a instalaciones recreativas: la cercanía y el coste de lugares donde poder ejercitarse son determinantes sociales de la salud.

Ver a la persona solo por su peso en la báscula es distorsionar una realidad, que a menudo está afectada por factores externos.

Mito 3: El Índice de Masa Corporal (IMC) es un buen indicador

El IMC ha sido la métrica estrella, pero es hora de cuestionarla. «El IMC deja de ser relevante después de nacer», afirma con contundencia un especialista. Esta medida, creada hace mucho tiempo, no distingue entre masa muscular y grasa.

¿El resultado? Atletas con mucha musculatura a menudo son clasificados erróneamente como «con sobrepeso» u «obesos». Además, la grasa subcutánea (la que está debajo de la piel) es diferente de la grasa visceral (la que rodea los órganos y es más peligrosa).

Mito 4: La obesidad es una enfermedad bien comprendida

Si bien hemos avanzado, la obesidad sigue siendo un rompecabezas para la ciencia. Sus causas, factores e influencias son tan diversas que no hay un consenso único sobre su origen. La genética, el metabolismo y el apetito son tan importantes como la nutrición y el ejercicio.

La salud no se mide solo en kilos. Es vital recordar que el peso es solo una pieza del complejo rompecabezas de nuestro bienestar.

Mito 5: Perder peso es simplemente «perder kilos»

La pérdida de peso es un componente importante para muchas personas con obesidad, pero no es el único objetivo ni la única métrica de éxito. Imagina intentar mejorar tu salud haciendo lo mismo cada día y obteniendo resultados diferentes. Así funciona la fluctuación en la pérdida de peso.

Es un viaje, no una meta fija. Centrarse únicamente en la báscula puede ser desalentador. **Aspectos como la mejora de la energía, la calidad del sueño o la reducción de dolores son igualmente, o más, importantes.**

Mito 6: La cirugía bariátrica es una cura definitiva

La cirugía bariátrica es una herramienta poderosa y eficaz para tratar la obesidad, e incluso puede llevar a la remisión de enfermedades como la diabetes tipo 2. Sin embargo, no es una «cura» mágica.

La obesidad es una enfermedad crónica compleja que requiere un abordaje integral y a largo plazo. La cirugía es una opción valiosa, pero **es parte de un plan de tratamiento más amplio** que incluye cambios en el estilo de vida y seguimiento médico continuo.

Aclarar estos mitos es el primer paso para una sociedad más informada y compasiva. ¿Qué otras falsas creencias sobre la obesidad has escuchado? ¡Comparte tus experiencias en los comentarios!

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