5 objetos que debes retirar ya de tu encimera de cocina para un espacio más funcional

5 objetos que debes retirar ya de tu encimera de cocina para un espacio más funcional

¿Sientes que tu cocina está siempre desordenada, a pesar de tus esfuerzos? La clave para una cocina eficiente no está solo en la limpieza, sino en saber qué es lo que realmente debe estar a la vista. He descubierto que muchas veces, la sobrecarga de elementos en la encimera nos obstaculiza más de lo que pensamos.

Tener la cocina organizada es fundamental para trabajar con mayor fluidez en este espacio vital de nuestro hogar. Sin embargo, hay objetos que, por más comunes que sean, terminan acumulándose en la encimera sin necesidad, entorpeciendo nuestras tareas diarias. Los expertos coinciden: trasladar estos elementos a otros lugares puede transformar tu experiencia culinaria. A continuación, te revelo cuáles son esos cinco intrusos silenciosos que reclaman tu preciada superficie de trabajo.

¿Qué es lo que realmente sobra en tu encimera?

Alrededor de la encimera de la cocina se concentra mucha actividad: desde la preparación de alimentos hasta el lavado. Cuando este espacio se ve invadido por objetos innecesarios, no solo se reduce su funcionalidad, sino que también se pierde la armonía visual. En mi experiencia, identificar y eliminar estos «ladrones de espacio» es el primer paso para una cocina práctica y agradable.

1. Múltiples salsas y condimentos sin control

Hemos todos caído en la trampa: abres un nuevo bote de mayonesa cuando aún queda medio en el anterior. Esto, multiplicado por varios condimentos, se convierte en un mar de frascos que no solo ocupan espacio valioso, sino que también generan una sensación de caos. Limitar los condimentos visibles crea una cocina más serena y organizada, además de agilizar tus movimientos. Cuando el área de trabajo está saturada, te ves obligado a interrumpir tus tareas constantemente para despejar un hueco. ¿Tienes más de dos o tres botellas de la misma categoría a la vista? Es hora de hacer una selección.

2. Utensilios de cocina en desorden

Ese soporte rebosante de espátulas, cucharones y batidores puede parecer práctico, pero a menudo resulta en una molesta «contaminación visual». La dificultad para coger rápidamente lo que necesitas puede retrasar tus preparativos. Para una organización más intencionada, lo ideal es tener entre cinco y siete utensilios de uso frecuente a mano. Por muy bonito que parezca tu preciado conjunto, los utensilios menos usados deberían residir en un cajón, liberando tu encimera para lo esencial.

3. Compras de alimentos a la vista (y sin ton ni son)

Guardar bolsas grandes de pasta, latas de conserva apiladas o paquetes de cereales sin abrir directamente sobre la encimera interrumpe la fluidez visual y distrae de la estética general de tu cocina. Estos elementos, una vez comprados, deberían tener su lugar asignado. Piensa en la despensa, los armarios altos o incluso cajones profundos. Todo aquello que no necesitas para la preparación inmediata debe ser guardado. ¿Te imaginas una sala de estar llena de paquetes recién comprados? Tu cocina merece el mismo respeto.

4. Correspondencia y papeles acumulados

La encimera se convierte fácilmente en un centro de recolección para cartas, facturas y otros papeles. Esta avalancha de desorden no solo perjudica la funcionalidad, sino también el diseño de tu cocina. Además, está la cuestión de la higiene: la proximidad con salpicaduras de comida y otros alimentos hace que las encimeras sean un lugar totalmente inadecuado para guardar correspondencia. Para mantener un flujo de trabajo limpio y ordenado, establece un lugar específico para tus papeles, lejos de las zonas de preparación de alimentos.

El truco del vinagre para un horno impecable

Ahora, un consejo práctico que transformará uno de los electrodomésticos más difíciles de limpiar: el horno. Olvídate de frotar durante horas. He probado una solución sencilla con vinagre blanco de limpieza que elimina la grasa y la suciedad habitual sin esfuerzo. No esperes que elimine quemaduras incrustadas, pero para la limpieza del día a día, es una maravilla.

Precalienta el horno a 180°C. Coloca una fuente con una taza de agua y media taza de vinagre blanco en el centro. Deja que hierva durante 30 minutos. Retira la fuente con cuidado y espera a que el horno se enfríe un poco. Luego, pasa un paño de microfibra o una esponja húmeda y listo, ¡la grasa se desprenderá con facilidad! Si el olor a vinagre te incomoda, añade unas gotas de zumo de limón para un aroma más fresco.

¿Qué otros objetos crees que deberíamos eliminar de la encimera de la cocina para ganar espacio y organización?

Scroll al inicio