El secreto del pão de queijo perfecto para días lluviosos, como el de Filipa Gomes

El secreto del pão de queijo perfecto para días lluviosos, como el de Filipa Gomes

¿Hay algo mejor que el olor a pão de queijo recién horneado cuando el día está gris y lluvioso? Si te ha pasado que intentas hacerlos en casa y no quedan tan esponjosos y sabrosos como los de tu cafetería favorita, estás en el lugar correcto. He descubierto una receta que te cambiará la vida culinaria en esos días fríos.

¿Por qué tu pão de queijo casero podría no estar a la altura?

A veces, los pequeños detalles marcan la gran diferencia. No se trata solo de mezclar ingredientes, sino de entender cómo interactúan para crear esa textura y sabor inigualables del pão de queijo que todos amamos.

Ingredientes clave para un sabor auténtico

La magia de esta receta, popularizada por la chef Filipa Gomes, reside en la combinación precisa de ingredientes. No te saltes ninguno, cada uno tiene su propósito:

  • 1/2 taza de leche
  • 1/2 taza de agua
  • 1/2 taza de aceite vegetal
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 1 y 1/2 tazas de almidón de yuca agrio (polvilho azedo)
  • 1 taza de almidón de yuca dulce (polvilho doce)
  • 3 huevos
  • 1/2 taza de queso gouda rallado
  • 1/2 taza de queso parmesano rallado

El paso a paso que garantiza el éxito

Seguir estos pasos al pie de la letra te asegurará unos pãezinhos de queso espectaculares. Presta atención a las temperaturas y las texturas.

Preparación de los líquidos y la base seca

El primer error común es calentar los líquidos sin la proporción correcta. En una olla pequeña, hierve juntos la leche, el agua y el aceite. Mientras tanto, precalienta tu horno a 180°C y prepara una bandeja para hornear cubriéndola con papel vegetal.

La importancia de la batidora (y el tipo de pala)

En el bol de tu batidora, utilizando la pala para amasar, combina el almidón de yuca agrio, el almidón de yuca dulce y la sal. Este equilibrio entre almidones es crucial para la elasticidad.

Incorporando los líquidos y los huevos

Vierte los líquidos hirviendo sobre la mezcla de almidones y bate hasta que se integre. Luego, añade los huevos uno a uno, batiendo continuamente. La masa empezará a tomar forma y a volverse más homogénea.

El toque secreto: quesos aromáticos

Una vez que los huevos estén bien incorporados, es el momento de añadir los quesos rallados: queso gouda y queso parmesano. Si por «queso de la isla» se refiere a un queso curado localmente, úsalo si lo tienes a mano, si no, un buen curado tipo manchego funciona de maravilla. Aporta ese sabor profundo que hace adictivo al pão de queijo.

Ajustando la textura para un moldeado perfecto

Si la masa se siente demasiado pegajosa, añade gradualmente un poco más de almidón de yuca agrio hasta que puedas moldearla fácilmente con las manos. La consistencia debe ser manejable, no líquida ni demasiado dura.

Formando las bolitas y el horneado

Saca la masa de la batidora. Toma pequeñas porciones y modélalas en forma de bolitas. Colócalas en la bandeja preparada. Si no vas a hornear toda la masa de inmediato, puedes guardar el resto en el frigorífico. Hornea los pãezinhos durante 15-20 minutos, o hasta que adquieran un bonito tono dorado.

Tu momento de disfrute

El resultado es un pão de queijo irresistible, perfecto para acompañar tu café o té en cualquier tarde lluviosa. La corteza ligeramente crujiente y el interior tierno y lleno de sabor a queso te transportarán directamente a Brasil o Portugal, ¡sin salir de tu cocina!

¿Cuál es tu truco infalible para que el pão de queijo te quede perfecto cada vez?

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